Foto: Archivo histórico de la Marina
Por Valeria Cavero
En el apogeo de la guerra-colombo peruana, entre el conjunto de países conocido como la Gran Colombia (Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela) de Simón Bolívar, y el Perú de José de La Mar, nuestra Marina de Guerra se propuso efectuar un bloqueo naval desde Tumbes hasta Panamá. Para lograrlo, tres navíos peruanos zarparon hacia el puerto principal del Pacífico del contrincante, en Guayaquil. El enfrentamiento pasó a la historia como el Combate Naval de Guayaquil o Batalla de Cruces (por el fuerte homónimo en el embarcadero). Se libró desde el 22 hasta el 24 de noviembre. Este año, se conmemora su 197° aniversario.
La contienda
El buque “Libertad”, la fragata “Presidente” y la goleta “Peruviana”, acompañados de 5 cañoneras, zarparon hacia las costas de la capital ecuatoriana, por el río Guayas. Entonces, estaba al mando el vicealmirante Martin George Guisse, castellanizado Martín Guise. El 22 de noviembre, al llegar al canal de Guayaquil, se encontraron con una cadena formada por la goleta “Guayaquileña”, el bergantín “Adela” y cuatro cañoneras. La estrategia retrasó la emboscada peruana, pero no la impidió.
La escuadra nacional se enfrentó a la oposición en el castillo de Cruces, consiguiendo tomar posesión tras la huida de sus artilleros. El “Adela” fue hundido por su propia tripulación, para frustrar su captura. Al atardecer del 23, las tropas de Guise ya habían acabado con tres baterías del fortín. Si bien lograron capturar a la “Guayaquileña” y dos cañoneras, una maniobra errónea selló el destino de “Presidente”, que encalló cerca de la playa por unas 10 horas.
Al amanecer del 24, artilleros colombianos en Cruces arremetieron contra el buque caído, hiriendo a varios tripulantes e hiriendo de muerte al vicealmirante Guise. Los restos del marino, inglés de nacimiento pero comprometido con servir a América, serían exhumados y llevados al Panteón de los Próceres años después, en 1926.
Además de su muerte, se lamentó el deceso de 78 tripulantes peruanos, así como fallecimientos de civiles y militares ecuatorianos durante el bombardeo de Guayaquil, el 23 de noviembre. Pese a estas bajas, la neutralización fue exitosa. Esta victoria peruana inició un bloqueo de 2 meses que terminó con la ocupación militar de Guayaquil. El izamiento del pabellón nacional en la ciudad marcó el fin de la campaña naval bélica.
