Ucrania neutraliza el 85% de los drones rusos, pero daños en la red eléctrica dejan sin calefacción a miles en pleno invierno.
La intensificación de la ofensiva aérea rusa sobre Ucrania ha provocado una nueva ola de víctimas civiles y daños críticos a la infraestructura energética en diversas regiones del país. Durante la madrugada de este miércoles 21 de enero de 2026, ataques con misiles y drones impactaron en Kiev y Krivói Rog – ciudad natal del presidente Volodímir Zelenski, dejando un saldo de al menos cuatro fallecidos, entre ellos adultos mayores de 70 años.
Estas agresiones ocurren en temperaturas extremas que alcanzan los -20 °C, mientras el gobierno ucraniano agota esfuerzos diplomáticos en Estados Unidos para consolidar un plan de paz que ponga fin al conflicto más devastador en Europa desde 1945.
En la capital, el jefe de la administración militar, Tymur Tkachenko, confirmó un deceso, mientras que en la cercana ciudad de Fastiv falleció un hombre de 70 años. Por su parte, el gobernador de Dnipropetrovsk, Oleksandr Ganzha, informó que en Krivói Rog un ataque con misiles Iskander cobró la vida de una pareja de ancianos y causó destrozos en 15 viviendas y edificios públicos.
Pese a la magnitud de la incursión, la Fuerza Aérea ucraniana logró interceptar 84 de los 97 drones lanzados por las fuerzas de Moscú, aunque el impacto de los proyectiles remanentes y la caída de fragmentos generaron incendios en once ubicaciones estratégicas.
El invierno como arma de guerra
La estrategia del Kremlin ha vuelto a centrarse en la destrucción de la red eléctrica y de calefacción, afectando directamente a más de 5,600 edificios de apartamentos en Kiev. El alcalde Vitali Klitschko advirtió que muchos de estos inmuebles acababan de recuperar el servicio tras los bombardeos del pasado 9 de enero.
Con un invierno implacable, la falta de suministros básicos busca minar la resistencia de la población civil tras casi cuatro años de invasión a gran escala, iniciada el 24 de febrero de 2022.
En paralelo a los combates, un equipo negociador ucraniano se encuentra en Estados Unidos con la misión de evidenciar cómo los ataques sistemáticos de Rusia socavan los intentos de mediación liderados por la administración estadounidense.
El presidente Zelenski enfatizó que Moscú no muestra señales de detener la agresión, habiendo utilizado más de 300 proyectiles en sus últimas operaciones nocturnas. La delegación busca reafirmar la necesidad de apoyo militar y garantías de seguridad ante una Rusia que persiste en el uso de drones kamikaze para desestabilizar el espacio aéreo ucraniano.
