La exigencia de la emergencia del transporte frena los acuerdos, las bases gremiales niegan respaldo al Ejecutivo.
El panorama del transporte nacional se mantiene tenso. A pesar de que la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) anunció la firma de un acta de acuerdos, los gremios de conductores reiteraron que la paralización no ha sido levantada. Los representantes confirmaron que se reunirán este martes para evaluar la continuidad de la medida, en medio del creciente malestar de las bases que no se sienten representadas por el documento suscrito.
Miguel Palomino, presidente de la Asociación Nacional de Conductores del Perú, fue enfático al señalar que las decisiones tomadas en la PCM no reflejan la posición de todos los gremios. “No he levantado el paro”, declaró, añadiendo que los puntos firmados “solo alargan el problema” y no garantizan acciones concretas frente a la crisis de seguridad que afecta al sector. Muchas unidades de transporte continúan paralizadas.
Dirigentes de distintas asociaciones denunciaron que el acta firmada por un grupo reducido de voceros carece de legitimidad. Acusaron a la PCM de manejar el diálogo sin transparencia y de marginarlos del proceso. “Esperábamos la instalación de una mesa de alto nivel, pero fuimos marginados”, expresaron voceros a la prensa.
Palomino afirmó que su exclusión es injustificada, pues su organización cuenta con personería jurídica y presencia en diversas empresas. Otros dirigentes señalaron que la firma del acta buscó mostrar una aparente solución, mientras el descontento en las bases de los conos norte, sur, este y San Juan de Lurigancho sigue creciendo. Insisten en que el paro continúa hasta que se establezca un diálogo amplio y legítimo.
Uno de los principales puntos de conflicto que buscan incorporar los gremios es la declaratoria de emergencia del transporte nacional. Un representante indicó que la medida debe ser prioritaria, junto con la convocatoria a una reunión de alto nivel con participación del Congreso, el Ministerio de Transporte, el Ministerio del Interior y la PCM.
Los gremios respaldan que sea el Congreso quien lidere la mesa técnica, al considerar que su rol fiscalizador permitirá un mayor seguimiento de los compromisos. Palomino aclaró que el acta firmada en la PCM no será desconocida, pero debe revisarse y complementarse con los acuerdos suscritos en abril, los cuales —asegura— nunca se cumplieron.
Inseguridad: la raíz del conflicto
La raíz del conflicto, según los gremios, es la inseguridad que afecta a los conductores, quienes denuncian extorsiones, asaltos y asesinatos diarios. “El Ejecutivo demuestra inoperatividad. No queremos más muertes en el sector transporte”, reclamó un dirigente, acusando a la PCM de solo “alargar el tiempo”.
Entre sus pedidos clave figura la derogatoria de la Ley contra el Crimen Organizado y otras normas que, según su interpretación, limitan la intervención policial. Insisten en medidas urgentes que garanticen la seguridad de los trabajadores.
Mientras se preparan las nuevas reuniones, las asociaciones de conductores advierten que el paro podría volverse indefinido si no se alcanza un acuerdo antes del próximo martes 14. Dirigentes afirmaron que las bases se sienten traicionadas y que no aceptarán un diálogo parcial.
Por ahora, la paralización sigue en pie y el reclamo central permanece inalterable: medidas inmediatas contra la inseguridad y la instalación de una mesa de trabajo legítima y representativa.
