Foto: Experto Animal
Desde los meses finales del 2025, se reportaron esporádicamente muertes de animales domésticos en zonas residenciales. En octubre del año pasado, los parques Juan Bautista Berninzoni y Plaza 31, en la urbanización Conzac, fueron cerrados para activar un protocolo de limpieza, tras la muerte de 20 perros que habrían tenido contacto con “sustancias tóxicas esparcidas en zonas verdes”, según Infobae. En diciembre, un triste caso conmocionó a los vecinos de Surco, cuando una mujer envenenó y causó la muerte de 6 gatos en la zona.
Ante estos casos, sumados al riesgo que suponen ciertos productos del hogar, surge entre los dueños la necesidad de actuar correctamente si su mascota se encuentra en un cuadro de intoxicación. La doctora Consuelo Rojas, veterinaria especializada en medicina integrativa, brinda las siguientes recomendaciones:
Identificar los síntomas: La intranquilidad, arcadas, hinchazón en los ojos, e inflamación son señales típicas de alerta. Es importante reconocer el comportamiento habitual de tu mascota para notar cuando actúa fuera de lo usual.
Actuar con rapidez: En casos de intoxicación, el tiempo juega en contra. Siempre que se haga con cuidado, inducir el vómito es una medida eficiente. Puede hacerse disolviendo en agua una solución concentrada en sal, ajustando las cantidades al tamaño de la mascota. También puede darse al animal dos cucharadas de agua oxigenada.
Si los síntomas persisten o empeoran, es preciso acudir al veterinario de inmediato. Si se consigue el vómito mientras se espera atención médica, se puede suministrar carbón activado, capaz de absorber toxinas residuales en el sistema digestivo.
Descartar procesos infecciosos: Si la intoxicación se produjo por la ingesta de un animal muerto, es necesario, acudir al veterinario para descartar si se produjo una contaminación subsecuente en el cuerpo. De acuerdo al diagnóstico, se realizará un lavado gástrico o prácticas similares para prevenir más complicaciones.
De acuerdo a la doctora Rojas, las medidas de precaución son clave. Acciones como mantener bolsas de basura cerradas, mantener artículos de limpieza o sustancias químicas lejos de las mascotas y evitar mantener plantas tóxicas reduce considerablemente los riesgos. También se recomienda cuidar la alimentación, y evitar comidas que supongan un peligro inmediato, como la cebolla y el ajo, o acumulativo, como la palta.
