El robot peruano fue diseñado para automatizar el cuidado de criaderos de peces: detecta niveles de agua y realiza tareas de limpieza y alimentación.
Los estudiantes Mikela Tay Tong y Mateo Espinoza Albujar, del Colegio Peruano Norteamericano Abraham Lincoln, clasificaron para representar al Perú en la competencia mundial de robótica en China tras obtener el segundo puesto en el Concurso Nacional de Robótica Make X Spark. Su proyecto innovador es un sistema automatizado de acuaponía que busca demostrar la aplicación de la robótica en sistemas agrícolas sostenibles.
Con la mentoría del docente Carlos Landauro Rojas, el proyecto integra sensores, inteligencia artificial y programación avanzada para monitorear un ecosistema de acuaponía, donde peces y plantas interactúan en un ciclo cerrado de forma sostenible. La solución tecnológica se enfoca en la eficiencia hídrica y la automatización inteligente.
El proyecto nació en respuesta al reto de la competencia, que solicitaba trabajar con animales y su bienestar. Inicialmente, el equipo consideró un biodigestor, pero optó por desarrollar un sistema de acuaponía inteligente: un ciclo cerrado donde los desechos de los peces nutren a las plantas y estas, a su vez, purifican el agua.
Según relató Mateo Espinoza Albujar, de cuarto grado de primaria, la idea surgió al observar el mal cuidado de los peces en un acuario donado: “Vimos que los niños no sabían cuidar a los peces: golpeaban el vidrio o les daban de comer demasiado, entonces vimos que con la robótica podíamos educarlos”.
Mikela Tay Tong, de quinto grado, añadió que el sistema automatizado de acuaponía resuelve el problema al detectar niveles de agua y ejecutar tareas de limpieza y alimentación de peces gracias a sensores de ultrasonido, servomotores y programación avanzada.
Los estudiantes destacan el potencial global de su sistema automatizado. “¿Te imaginas que exista un tanque grande de peces y un huerto gigante de lechugas? Podría dar de comer a muchas personas”, afirmó Mateo.
El docente Landauro Rojas destacó que el concurso, promovido por Makeblock, facilita la creatividad al plantear soluciones a problemas reales. “Además, este concurso nos permite difundir nuestro proyecto de manera virtual, lo cual puede motivar a otros estudiantes y profesores de todo el mundo”, indicó.
El equipo empleó herramientas avanzadas como el robot mBot 2, sensores de proximidad y extensiones de inteligencia artificial. El trabajo implicó superar retos, desde la limpieza manual del acuario lleno de algas hasta la programación de pequeños detalles. Mikaela confesó que lo más complicado fue armar y programar el brazo robótico para limpieza y el alimentador, un proceso que tomó más de dos semanas de pruebas.
Gracias a su destacada participación nacional, los escolares fueron invitados a la competencia mundial en China, donde compartirán su propuesta tecnológica con equipos de diversas naciones. Actualmente, el equipo trabaja en traducir y adaptar su proyecto al inglés para la etapa internacional.
Los estudiantes se muestran entusiasmados por el viaje. Mateo espera conocer la avanzada tecnología local: «Si yo vuelo con la tecnología que llega al Perú, no me imagino cómo será la tecnología que podría ver allá». Este logro visibiliza el talento joven peruano y el potencial de la robótica educativa como herramienta para resolver problemas reales a través de la ciencia y la creatividad.
