La gestión sostenible y el crecimiento económico son posibles en la Amazonía, según los resultados de la iniciativa de protección.
Perú, hogar de la segunda mayor extensión de bosques amazónicos del mundo, ha logrado un hito significativo en su lucha contra la deforestación. Una iniciativa de conservación, ejecutada con el apoyo técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), consiguió evitar la tala de 84.280 hectáreas de bosque en la Amazonía peruana.
El proyecto, denominado «Paisajes Productivos Sostenibles en la Amazonía peruana», fue implementado desde 2018 en comunidades clave de las provincias de Puerto Inca (Huánuco), Padre Abad y el distrito de Nueva Requena (Ucayali). Además del impacto ambiental, esta gestión logró mejorar la economía de 8.617 pobladores de la zona.
El éxito de la iniciativa radica en la demostración práctica de que la gestión sostenible de la Amazonía y el desarrollo económico son compatibles. El proyecto buscó reducir la deforestación y recuperar los bosques promoviendo la gestión responsable de los recursos naturales y sistemas productivos en armonía con el ambiente.
La promoción de buenas prácticas mediante asistencia técnica, junto con acciones de restauración y conservación, contribuye directamente a las metas nacionales de biodiversidad y a la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero.
El representante residente adjunto del PNUD en Perú, Xavier Hernández, destacó el éxito de la experiencia, señalando que las instituciones locales asumieron el liderazgo y trabajaron de la mano con las comunidades. «Reafirmamos nuestra voluntad de seguir siendo socios estratégicos en la protección de la Amazonía y en la construcción de un desarrollo sostenible que ponga en el centro a las personas y la naturaleza”, afirmó.
El impacto en sus comunidades y los resultados financieros
Los resultados del proyecto conjunto superaron el ámbito forestal. A nivel económico y social se logró:
- Producción Sostenible: Más de 4.600 productores de comunidades indígenas implementaron prácticas ambientales en sus cadenas de valor, incluyendo cacao, palma, ganadería, maíz, yuca, plátano y artesanía.
- Movilización de Fondos: Se movilizaron un total de S/112 millones para la inclusión de instrumentos con enfoque ambiental, como planes de desarrollo concertado y proyectos de inversión pública.
- Financiamiento Conservacionista: Se fortalecieron fondos y productos financieros para otorgar hasta S/176 millones anuales a organizaciones productoras que priorizan la conservación, además de movilizar S/23 millones para fomentar modelos de producción ecoamigables.
- Gestión Territorial: Se brindó apoyo en la elaboración de planes de vida y para la gestión territorial de las federaciones indígenas de la zona.
