Cientos de personas, autodenominadas la «Generación Z», se movilizaron este domingo en el microcentro de Asunción para exigir el fin de la corrupción y la impunidad que involucran a la administración del presidente Santiago Peña. La convocatoria, a la que se sumaron ciudadanos de todas las edades, se desarrolló en medio de un aparatoso y criticado despliegue policial.
Operativo Policial y Bloqueo
Desde tempranas horas de la tarde, un amplio dispositivo de seguridad, que incluyó efectivos de la Guardia Republicana, linces y carros hidrantes, se desplegó en el microcentro capitalino para bloquear el acceso al Congreso Nacional y al Palacio de Gobierno. Fuentes policiales indicaron que cerca de 3.000 agentes fueron distribuidos en la zona, una cantidad que, según reportes, superó el número de manifestantes, que la Policía cifró en menos de 400.
La intención inicial de los manifestantes era llegar a la Plaza de Armas, frente al Congreso, pero el avance fue impedido por las fuerzas del orden, que acorralaron al grupo en las calles adyacentes.
Aunque la manifestación fue mayoritariamente pacífica, se produjeron algunas escaramuzas y empujones. Los jóvenes intentaron avanzar por la calle Presidente Franco, donde fueron bloqueados por un camión hidrante. La Policía Nacional argumentó que el despliegue de «equipos especializados» buscaba garantizar el orden público, la seguridad y la integridad de terceros. Sin embargo, la acción generó temor en el Gobierno, que se vio obligado a movilizar su aparato de seguridad.
La jornada se vio marcada por denuncias de fuerza excesiva y detenciones arbitrarias por parte de la Policía.
En un primer momento, se reportó la detención de siete personas, entre ellas una mujer y dos hombres. Posteriormente, se confirmó la detención de la enfermera Jennifer González y de los jóvenes Orlando Acuña (25) y Santiago Espínola (19), quienes fueron trasladados a la FOPE y puestos a disposición de la Fiscalía.
Los manifestantes se concentraron frente a la Comandancia de la Policía Nacional para exigir la liberación inmediata de sus pares, calificando la medida como injusta. Por su parte, la Policía Nacional informó que tres agentes femeninas sufrieron «traumatismos abdominales» durante un incidente cerca de Presidente Franco y 15 de Agosto, y fueron trasladadas a un centro asistencial.
Los asistentes portaron pancartas con mensajes contra el Gobierno y la corrupción, y vistieron la camiseta de la selección paraguaya. Entre las consignas más repetidas se escucharon: “Cartes, basura, vos sos la dictadura”, “Basta de corrupción” y “Que se vayan todos los narcos del Gobierno”.
Además de la lucha anticorrupción, la movilización incluyó demandas por jubilaciones dignas y la exigencia de que el Estado rinda cuentas a la ciudadanía.
Ya al anochecer, los manifestantes lograron forzar la entrada a la Plaza de Armas y se dirigieron al Cabildo para luego avanzar hacia el Congreso sin mayores incidentes. Finalmente, la marcha recorrió las calles céntricas de Asunción, pasando por el Panteón de los Héroes, donde recibieron el aplauso de los ciudadanos. La manifestación no fue exclusiva de jóvenes. El ciudadano Pastor Filártiga (34 años) sostuvo que las movilizaciones son el único camino para el cambio y lamentó que se intente detener a las personas por «ejercer su derecho».
Legisladores de la oposición lamentaron el despliegue policial, calificándolo de «aparatoso» y «ridículo».
El Senador Rafael Filizzola criticó el despliegue de seguridad frente al domicilio del titular de la ANR, Horacio Cartes, y sostuvo que si la Policía le tiene miedo al derecho a protestar de los jóvenes, debería dedicarse a otra cosa. Mientras tanto, el diputado Raúl Benítez calificó el operativo como «una bofetada a la ciudadanía» y un «mensaje fuerte» que no tiene que ver con la seguridad, sino con un «Gobierno autoritario».
Los organizadores de la Generación Z se declararon en alerta permanente y anunciaron que continuarán movilizados hasta lograr ver los cambios que exige el país.
