El gobierno de Ecuador ha reportado el arresto de cerca de un centenar de personas durante el paro nacional convocado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie). Las protestas se realizan en rechazo a la eliminación del subsidio al diésel, entre otros reclamos.
El ministro del Interior, John Reimberg, informó que se han detenido entre 95 y 96 personas hasta el momento. La justicia, por su parte, ordenó la prisión preventiva para 12 de los 13 procesados por terrorismo, acusados de participar en ataques violentos contra un destacamento policial en Otavalo. Entre los detenidos hay dos ciudadanos venezolanos, presuntamente vinculados a la banda criminal Tren de Aragua.
La respuesta del gobierno y las denuncias
Mientras los manifestantes denuncian represión, Reimberg sostiene que las fuerzas del orden actúan únicamente cuando se intenta atentar contra propiedades. El ministro también afirmó que no se permitirán los cierres de vías.
El funcionario denunció que algunos líderes presuntamente amenazan a los habitantes de sus comunidades con multas y restricciones de agua si no participan en las manifestaciones. Las protestas se han intensificado en provincias como Pichincha, Imbabura y Cotopaxi, y también se han extendido a la ciudad de Cuenca.
En medio de las tensiones, el gobierno ha entregado mil documentos que garantizan la seguridad jurídica para la administración del agua en las comunidades, y avanza con proyectos de saneamiento y agua potable que beneficiarán a más de 1.2 millones de personas.
