Foto: Andina
Organizaciones de transporte paralizan sus recorridos como medida de presión ante la inseguridad ciudadana.
Ante la persistente ola de ataques extorsivos que afecta al sector, diversos gremios de transporte de Lima y Callao inician hoy, miércoles 14 de enero, un paro nacional en demanda de mayor seguridad y acciones concretas por parte del Gobierno.
El presidente de la Coordinadora de Empresas de Transporte Urbano, Héctor Vargas, confirmó que más de 250 empresas se han sumado a la medida de fuerza, lo que implica la paralización de aproximadamente 15,000 unidades.
Como respuesta a la falta de movilidad, el Ministerio de Trabajo ha dispuesto una tolerancia de cuatro horas en el ingreso a los centros laborales y ha exhortado a los empleadores a priorizar el trabajo remoto para evitar afectaciones a los trabajadores.
Para mitigar el impacto del paro, la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) informó que los servicios masivos mantendrán su operatividad habitual.
El sistema de transporte formal funcionará bajo el siguiente esquema para cubrir la demanda de pasajeros:
- Metropolitano y Corredores Complementarios: Operarán en sus horarios y rutas regulares.
- Metro de Lima (Líneas 1 y 2): Servicio garantizado con normalidad.
- Aerodirecto: El servicio de conexión al aeropuerto funcionará sin alteraciones.
En el sector salud, se han emitido disposiciones específicas para los pacientes con citas programadas este 14 de enero. Mientras que el Ministerio de Salud (Minsa) aseguró que la atención en hospitales, cirugías y consultas externas se desarrollará de manera regular, EsSalud adoptó una postura de flexibilidad para sus asegurados.
Aquellas personas que no logren llegar a sus citas debido a la falta de transporte podrán solicitar la reprogramación inmediata a través de su línea telefónica de atención al cliente, garantizando que no se pierda el cupo médico por la contingencia social.
Esta jornada de protesta pone nuevamente en el centro del debate la crisis de seguridad ciudadana que atraviesan los transportistas, quienes condicionan el retorno a sus labores a la implementación de estrategias policiales efectivas que aseguren la integridad de conductores y usuarios frente a las mafias de extorsión.
