El Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) informó que la Fase 1B del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez alcanzó un 98.91% de avance al 15 de marzo de 2026. Este progreso integral está diseñado para soportar una demanda proyectada de 37.7 millones de pasajeros anuales hacia el 2030.
Según el reporte técnico, componentes críticos como el Edificio Terminal registran un 99.70% de ejecución, mientras que las áreas de soporte, incluyendo el Centro de Manejo de Aguas y la Subestación Principal, han llegado al 100%. Asimismo, la rehabilitación de la Pista 1 se encuentra finalizada y en etapa de levantamiento de observaciones, asegurando la operatividad de la infraestructura aérea principal.
En cuanto a la conectividad y accesos, la zona Santa Rosa presenta un avance del 99.15%, con viaductos y ciclovías totalmente terminados. Los sistemas de seguridad, redes y tecnologías de la información (ICT) también operan al 100%, restando únicamente detalles menores en sistemas hidráulicos y el entronque con el futuro Puente Santa Rosa. Por otro lado, se detectaron trabajos pendientes de subsanación en el campo de vuelos debido a ahuellamientos, cuya finalización se estima para agosto de 2026, mientras la planta de combustible opera bajo autorización temporal.
Respecto a la Supervisión de Niveles de Servicio 2025, los resultados muestran un desempeño mixto frente a los estándares de la IATA y el Contrato de Concesión. Los controles de seguridad fueron eficientes, con esperas de 4 a 5 minutos, cumpliendo holgadamente el máximo de 10 minutos permitido. De igual forma, el Hall Público superó los estándares de espacio por pasajero y disponibilidad de asientos.
Sin embargo, se identificaron deficiencias críticas en Migraciones, donde los tiempos de espera alcanzaron los 52 minutos, excediendo ampliamente el límite de 10 minutos, y en el Check-in, donde la mayoría de aerolíneas -a excepción de Sky y Plus Ultra- superaron los 20 minutos de espera especificados.
Finalmente, el servicio de recojo de equipaje mostró un contraste marcado entre vuelos nacionales e internacionales. Mientras que el equipaje doméstico cumplió con los parámetros de entrega, los vuelos internacionales de fuselaje ancho registraron demoras de hasta 57 minutos, duplicando el límite permitido de 25 minutos.
Ante estos hallazgos, Ositrán ratificó que mantendrá una vigilancia estricta para garantizar que la operadora del aeropuerto ajuste sus servicios a los marcos contractuales vigentes, asegurando una experiencia óptima para los usuarios.
