Más de medio millón de vecinos se beneficiarán con nuevo puente tras inversión millonaria de la MML.
La Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) ha iniciado la marcha blanca del Puente Morón, habilitando el tránsito para vehículos livianos en esta infraestructura estratégica que conecta la Carretera Central con la autopista Ramiro Prialé.
La obra, situada entre los distritos de Chaclacayo y Lurigancho-Chosica, representa un hito en la movilidad de la zona este al permitir un cruce ágil sobre el río Rímac. Este nuevo eje vial reduce drásticamente los tiempos de viaje de 2.5 horas a solo 45 minutos en la ruta Chosica-Lima, optimizando la conectividad con el centro de la ciudad.
Especificaciones técnicas y seguridad
La estructura consiste en un puente metálico de 94.5 metros de longitud que cumple con los estándares del MTC, integrando dos carriles vehiculares y una pasarela peatonal. Su diseño contempló rigurosos estudios topográficos, hidráulicos y geotécnicos, además de la implementación de protección ribereña con enrocado para resguardar la base frente al caudal del río. La ejecución de la obra demandó una inversión superior a los S/ 12 millones y contó con la supervisión directa de la empresa municipal Emape y el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo.
Impacto socioeconómico en Lima Este
Con un beneficio directo para más de 500 mil vecinos, la puesta en funcionamiento del Puente Morón actúa como un dinamizador de la economía local, facilitando el comercio y el acceso a servicios esenciales. Durante la apertura, personal de la Gerencia de Movilidad Urbana monitoreó el flujo vehicular para asegurar una transición eficiente. El proyecto no solo mejora el transporte, sino que fortalece la infraestructura crítica de la zona ante posibles crecidas estacionales del río.
La reducción del tiempo de viaje en un 70% es un avance estadístico significativo, aunque la sostenibilidad de este beneficio dependerá estrictamente del control de carga vehicular, ya que actualmente solo se permite el paso de unidades livianas. Es pertinente cuestionar si esta restricción técnica limitará el impacto real en el transporte logístico de la zona, o si por el contrario, es una medida necesaria para garantizar la durabilidad de la inversión pública a largo plazo.
