La Presidenta Claudia Sheinbaum encabezó una reunión estratégica en Palacio Nacional con ministros y una delegación de 400 empresarios de Canadá, con el objetivo de consolidar la confianza económica, impulsar inversiones y fortalecer la integración regional.
Durante el encuentro, se descartó la creación de un «plan B» frente a las presiones de Estados Unidos, priorizando en su lugar el robustecimiento de la relación bilateral y un plan de acción económica conjunto para enfrentar desafíos geopolíticos rumbo a la revisión del T-MEC en julio.
Fortalecimiento de la alianza México-Canadá
La mandataria mexicana recibió a los ministros canadienses Dominic LeBlanc (Comercio) y Heath MacDonald (Agricultura), junto a una nutrida comitiva empresarial, para dar continuidad a los compromisos comerciales existentes.
Acompañada por figuras clave como Marcelo Ebrard (Economía) y Luz Elena González (Energía), Sheinbaum enfatizó que existe plena confianza en la economía mexicana, rechazando que se esté trabajando en alternativas defensivas ante las políticas de Donald Trump. La estrategia se centra en un vínculo directo entre gobiernos y sectores privados para potenciar el flujo de capital en el país.
Hacia un plan de acción económica integrado
El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que ambos países desarrollan un plan de acción para aumentar la integración económica, el cual será presentado a finales de 2026. Este proyecto busca reducir obstáculos regulatorios, facilitar el ambiente de negocios y aliarse en sectores estratégicos. No obstante, el ministro LeBlanc subrayó que la seguridad es un factor crítico e indispensable para mantener las inversiones, declaraciones que cobran relevancia tras el reciente y trágico incidente que afectó a trabajadores de una minera canadiense en Sinaloa.
Autonomía estratégica en el contexto norteamericano
De manera paralela, el Primer Ministro de Canadá, Mark Carney, ha impulsado un ambicioso plan de defensa multimillonario destinado a reducir la dependencia militar respecto a Estados Unidos. Carney, quien ha sido crítico de la actual administración estadounidense por provocar rupturas en el orden global, busca mitigar vulnerabilidades estratégicas.
Esta postura canadiense coincide con los esfuerzos de México por blindar la relación bilateral y proteger las cadenas de suministro compartidas dentro de la economía norteamericana integrada.
