En un esfuerzo coordinado entre la Policía Nacional del Perú (PNP) y el Ejército, se ejecutó un golpe estratégico contra el narcotráfico en el distrito de Ramón Castilla, Loreto, logrando la destrucción de tres avionetas destinadas al transporte internacional de estupefacientes.
La intervención, realizada por agentes de la Dirandro cerca de la comunidad de Nueva Galilea, permitió además la inhabilitación de una pista de aterrizaje clandestina y la incautación de 1,225 kilogramos de combustible, insumo químico fiscalizado esencial para la logística aérea de las organizaciones criminales.
El éxito de la operación fue resultado de un riguroso trabajo de inteligencia e intercambio de información con la Policía Federal de Brasil, lo que permitió rastrear a una red delictiva que pretendía enviar cargamentos de droga hacia el país vecino.
Se estima que esta acción representa una pérdida económica de un millón de dólares para el narcotráfico. Tras el registro oficial, las aeronaves -dos en estado de mantenimiento y una siniestrada- fueron incineradas bajo estrictas normas vigentes, neutralizando así los medios de transporte de la organización.
Las fuerzas del orden mantienen el despliegue en la zona con el objetivo de localizar caletas de pasta básica de cocaína y laboratorios rústicos de procesamiento que podrían estar ocultos en las inmediaciones. Este patrullaje continuo busca desarticular por completo los nodos de producción y almacenamiento en esta zona crítica de la frontera.
La presencia policial y militar refuerza la vigilancia en regiones de difícil acceso, donde la infraestructura ilegal intenta establecer puentes aéreos para el tráfico transnacional.
