Jerí resalta avances en orden interno y garantías democráticas al cierre de su mandato presidencial.
El ex-presidente José Jerí Oré oficializó su salida del cargo mediante un video en TikTok, donde aseguró que continuará su labor política desde su escaño legislativo tras ser destituido por el Congreso. En un mensaje que alcanzó rápida viralidad, el ex-mandatario agradeció a la ciudadanía con la frase «Gracias por tanto. Nos vemos pronto», cerrando una gestión de apenas 130 días que culminó el pasado 17 de febrero tras la aprobación de una moción de censura con 75 votos a favor.

El fin de una gestión de 130 días
La salida de Jerí se produjo luego de que el Parlamento ratificara su censura, forzando su abandono inmediato de la presidencia que asumió en octubre de 2025 tras la destitución de Dina Boluarte. Su breve mandato estuvo condicionado por constantes cuestionamientos y escándalos que debilitaron su respaldo en las bancadas legislativas.
El proceso parlamentario se fundamentó en investigaciones sobre presuntas irregularidades por reuniones no registradas con empresarios chinos, además de críticas a decisiones internas del Ejecutivo que el ahora exjefe de Estado negó reiteradamente.
Este episodio se suma a la profunda crisis de gobernabilidad en Perú, país que ha visto desfilar a siete presidentes en la última década sin que logren completar sus periodos. La utilización de la censura constitucional para remover a Jerí evidencia la fragmentación del poder y la tensa relación entre el Ejecutivo y un Legislativo atomizado. Este contexto de inestabilidad marca el camino hacia las elecciones generales programadas para el 12 de abril de 2026.
Balance y proyección electoral
Pese a la brevedad de su paso por Palacio, Jerí defendió su labor afirmando que actuó con responsabilidad y entrega, enfatizando que no es posible solucionar problemas estructurales de décadas en pocos meses.
Durante su despedida, resaltó su compromiso con la seguridad ciudadana y la garantía de comicios transparentes. Asimismo, agradeció el respaldo popular recibido en regiones, un gesto interpretado como un movimiento estratégico de cara al próximo proceso electoral, asegurando que su meta sigue siendo un «Perú seguro y digno».
