Tarapoto , Perœ. junio del 2023. Fotos: OmarLucas
La inversión proveniente de la Unión Europea se ha consolidado como un pilar estratégico para el desarrollo del Perú, acumulando más de 30,000 millones de dólares en la última década (2014-2024). Según Marco Fragale, presidente de EuroCámaras Perú, este flujo de capital no solo destaca por su volumen, sino por su visión de largo plazo y un crecimiento del 63% entre 2019 y 2024, lo que demuestra una confianza sostenida en la solidez macroeconómica del país, incluso en coyunturas complejas.
Impacto económico y generación de empleo
La presencia europea en territorio peruano se traduce en más de 800 empresas operativas que generan aproximadamente 113,000 empleos directos de alta calidad. Esta fuerza laboral se beneficia de estándares internacionales en seguridad, salud ocupacional y capacitación continua, fomentando la formalidad y la empleabilidad a largo plazo.
Además, la inversión extranjera impulsa el desarrollo de cadenas de valor locales, transfiriendo innovación y tecnología a proveedores peruanos, lo que genera un efecto multiplicador en la competitividad nacional.
Sectores estratégicos e infraestructura crítica
El capital europeo lidera proyectos fundamentales para la modernización de la conectividad y la energía en el país:
- Transporte: Participación clave en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez (capital alemán), el Puerto del Callao (APM Terminals – Países Bajos), la Línea 2 del Metro de Lima (consorcio italiano) y proyectos viales como el Anillo Vial Periférico.
- Energía: Inversiones enfocadas en la transición energética mediante plantas solares, eólicas y grandes proyectos de transmisión eléctrica para mejorar la competitividad en el norte y sur del país.
- Salud y Tecnología: Cierre de brechas mediante la introducción de medicamentos innovadores, dispositivos médicos de vanguardia y la digitalización del sector salud.
Sostenibilidad y estándares internacionales
Un diferencial crítico de la inversión europea es la aplicación de los mismos estándares sociolaborales y ambientales que rigen en el Viejo Continente. La sostenibilidad es el eje central de sus operaciones, alineándose con los objetivos climáticos globales para reducir emisiones de gases de efecto invernadero. Al reinvertir sus ganancias y mantener un enfoque ético y normativo, estas empresas se posicionan como socios estratégicos que buscan no solo rentabilidad, sino elevar la calidad de vida de la población peruana.
