El objetivo es la recuperación muscular y la conquista de nuevos mercados internacionales.
Un equipo de investigadores de la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) desarrolló BIOTARWI, una bebida en polvo 100 % vegetal diseñada para mejorar la recuperación muscular. Este proyecto, cofinanciado por Prociencia del Concytec, revaloriza el tarwi —o chocho—, una leguminosa andina domesticada miles de años antes del Imperio incaico.
El tarwi (Lupinus mutabilis) es reconocido como una de las leguminosas más nutritivas del mundo. Su grano contiene entre 41 % y 51 % de proteínas, además de ácidos grasos esenciales, fibra y minerales como calcio, hierro y magnesio.
Para su desarrollo, BIOTARWI aplica biotecnología enzimática y procesos de desamargado verde. Esto permite obtener péptidos ricos en aminoácidos de cadena ramificada (BCAA), que incluyen leucina, isoleucina y valina. Estos compuestos son esenciales para la recuperación muscular y la reducción de la fatiga en deportistas.
La formulación es 100 % vegetal, libre de alérgenos y solventes químicos. Esto lo convierte en una alternativa ideal y saludable frente a productos importados de origen animal, siendo apto para deportistas veganos, personas intolerantes a la lactosa y consumidores con sensibilidad digestiva.
El desarrollo de BIOTARWI combina la innovación tecnológica con la sostenibilidad agrícola. El proceso utiliza métodos de bajo consumo de agua y energía, contribuyendo a una economía baja en carbono y generando oportunidades para las comunidades altoandinas que cultivan el tarwi.
“El plan contempla la validación sensorial, bioquímica y clínica del producto, y los estudios de mercado con consumidores para estimar la demanda y definir estrategias de comercialización”, explicó Luis Olivera Montenegro, director de Ingeniería Agroindustrial de la USIL y responsable técnico del proyecto.
La iniciativa busca demostrar que la ciencia en el Perú puede transformar un cultivo tradicional en un producto de alto valor agregado, con potencial para competir en el mercado internacional de suplementos deportivos. El proyecto ya cuenta con el apoyo de Danper Trujillo SAC como socio estratégico en escalamiento industrial.
Además de sus propiedades nutricionales, el tarwi posee un valor ecológico crucial, ya que fija nitrógeno en el suelo a través de sus raíces, mejorando la fertilidad de los terrenos. Agronómicamente, también repele plagas, reforzando su perfil de cultivo de bajo impacto ambiental.
El tarwi ha ganado notoriedad en el ámbito cultural y oficial. En 2023 alcanzó un Récord Guinness por la preparación de la ensalada más grande del mundo en Trujillo. Además, fue reconocido oficialmente como superalimento peruano con la creación del Día Nacional del Tarwi, que se celebra cada 3 de septiembre.
