Foto: Perú Informa
Por Sofía Saturno
La jornada internacional destaca la importancia de la atención neonatal especializada, el acompañamiento familiar y las políticas públicas que garanticen el derecho a la vida y al desarrollo pleno de los bebés prematuros.
Cada 17 de noviembre, el mundo se une para conmemorar el Día Mundial del Niño Prematuro, una iniciativa impulsada por la Fundación Europea para el Cuidado de los Recién Nacidos (EFCNI) y respaldada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El objetivo es generar conciencia sobre los riesgos, necesidades y derechos de los bebés que nacen antes de las 37 semanas de gestación.
Se estima que 1 de cada 10 bebés en el mundo nace prematuro, lo que representa más de 15 millones de nacimientos al año. Muchos de ellos requieren cuidados intensivos, intervenciones médicas especializadas y un entorno emocionalmente seguro para sobrevivir y desarrollarse.
En el Perú, según datos del Ministerio de Salud, alrededor de 40,000 bebés nacen prematuros cada año, siendo una de las principales causas de mortalidad neonatal. Las complicaciones más frecuentes incluyen problemas respiratorios, bajo peso, infecciones y dificultades neurológicas, que pueden afectar el desarrollo a largo plazo si no se atienden adecuadamente.
El Día Mundial del Niño Prematuro también busca reconocer el rol de las familias, que enfrentan procesos emocionales complejos, hospitalizaciones prolongadas y decisiones difíciles. El acompañamiento psicológico, el acceso a información clara y el contacto piel a piel son fundamentales para fortalecer el vínculo afectivo y mejorar el pronóstico del bebé.
En esta fecha, hospitales, ONGs y colectivos ciudadanos organizan actividades como:
• Iluminación de edificios en color violeta, símbolo de la prematuridad.
• Charlas informativas sobre cuidados neonatales.
• Testimonios de familias y profesionales de salud.
• Campañas de donación de insumos para unidades de cuidados intensivos neonatales.
La OMS destaca que el 75% de las muertes por prematuridad podrían prevenirse con acceso a atención médica de calidad, seguimiento prenatal, parto seguro y cuidados postnatales adecuados.
Además, se promueve el fortalecimiento de políticas públicas que garanticen el acceso universal a servicios de salud neonatal, licencias parentales extendidas, y programas de estimulación temprana para niños que enfrentan secuelas del nacimiento prematuro.
El Día Mundial del Niño Prematuro es más que una fecha: es un llamado a cuidar desde el primer respiro, a acompañar con empatía y a construir sistemas de salud que protejan la vida en sus formas más vulnerables. Cada bebé prematuro es una historia de lucha, esperanza y amor que merece ser contada y atendida
