La tercera fecha del debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) concluyó este miércoles 25 de marzo con la participación de doce aspirantes, quienes centraron sus intervenciones en la crisis de seguridad ciudadana, el fortalecimiento del sistema de salud y la erradicación de la corrupción estatal.
Durante el encuentro realizado en el Centro de Convenciones, destacaron propuestas radicales como la aplicación de la pena de muerte, el retiro del Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) y la implementación de un régimen de excepción con apoyo militar, en una jornada marcada por intensos ataques verbales y cuestionamientos a la idoneidad ética de los principales contendientes.
Estrategias frente a la criminalidad y seguridad nacional
En el primer bloque dedicado a la seguridad, los candidatos presentaron visiones divergentes para frenar el crimen organizado. Paul Jaimes (Progresemos) planteó la instauración de la pena de muerte para sicarios y violadores, proponiendo para ello el retiro del Pacto de San José, mientras que Keiko Fujimori (Fuerza Popular) abogó por la implementación de «jueces sin rostro» y el retiro de la competencia de la Corte IDH para endurecer el régimen penitenciario.
Por su parte, Roberto Chiabra (Unidad Nacional) y Mario Vizcarra (Perú Primero) coincidieron en la necesidad de desplegar a las Fuerzas Armadas en las calles bajo regímenes de excepción y vigilancia permanente en zonas críticas.
En contraste, Mesías Guevara (Partido Morado) y Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno) enfocaron su discurso en la derogación de leyes que favorecen al crimen y la depuración de las instituciones infiltradas por lo que denominaron «pactos mafiosos» en el Congreso y el Ejecutivo.
Otros planteamientos incluyeron el control de la economía criminal mediante el bloqueo de cuentas, propuesto por Antonio Ortiz (Salvemos al Perú), y la creación de una industria de seguridad social y jurídica mencionada por Herbert Caller (Partido Patriótico del Perú).
Propuestas en salud, economía y gestión de riesgos
Durante el segmento de preguntas ciudadanas, la agenda social priorizó la reforma del sistema sanitario y la reactivación económica frente al déficit fiscal. Enrique Valderrama (Partido Aprista) prometió una «revolución en salud» duplicando el presupuesto para salud mental, mientras que Ronald Atencio (Alianza Electoral Venceremos) propuso la creación de una industria farmacéutica nacional para garantizar medicamentos económicos y evitar la privatización.
En el ámbito económico, Rafael Belaunde (Libertad Popular) sostuvo que la solidez fiscal solo se logrará mediante el impulso agresivo de la investivón privada, mientras que Paul Jaimes sugirió declarar las zonas fronterizas como franjas libres de impuestos para reducir la pobreza.
Respecto a la gestión de recursos y prevención, Antonio Ortiz planteó la cadena perpetua para agresores sexuales y Mesías Guevara propuso unificar las funciones de Indeci y Cenepred para fortalecer la respuesta ante desastres naturales.
Mensajes finales y cierre del ciclo de debates presidenciales
La tercera y última jornada del debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) concluyó con un bloque de mensajes finales donde los 12 candidatos buscaron consolidar su identidad política y movilizar al electorado. En este cierre, las intervenciones oscilaron entre la reafirmación de liderazgos basados en el orden y la seguridad, la crítica frontal al sistema económico actual y una serie de ataques directos que evidenciaron la polarización de la campaña.
Con este evento, el JNE da por finalizado el ciclo de encuentros oficiales, dejando en manos de la ciudadanía la evaluación de las propuestas que marcarán el rumbo del país en los próximos cinco años.
En el bloque de cierre, figuras como Roberto Chiabra (Unidad Nacional) y Rafael Belaunde (Libertad Popular) enfatizaron la necesidad de una autoridad firme y una renovación generacional. Chiabra se presentó como un “general democrático” comprometido a proteger a la población frente a la criminalidad, mientras que Belaunde hizo un llamado a rescatar al Perú de una “forma caduca de hacer política” a través de la fuerza del voto. Por su parte, Keiko Fujimori (Fuerza Popular) resaltó su resiliencia tras años de oposición, reafirmando su compromiso con el orden y el legado familiar como pilares para lograr un país mejor para todos los ciudadanos.
El debate también dio espacio a posturas que demandan cambios estructurales y mayor inclusión. Ronald Atencio (Alianza Electoral Venceremos) calificó al sistema neoliberal de agotado y se comprometió a industrializar los recursos naturales sin criminalizar a los pequeños mineros. En una línea similar, Enrique Valderrama (Partido Aprista) se posicionó como el candidato del pueblo, prometiendo mejoras salariales para los docentes y una gestión alejada de los grupos de poder.
La identidad cultural estuvo presente con Antonio Ortiz (Salvemos al Perú), quien utilizó el quechua para sellar un compromiso de servicio hacia la patria, mientras que Herbert Caller (Partido Patriótico) apeló a la Biblia y la Constitución como sus principales guías de gobierno.
La jornada finalizó con una fuerte carga de confrontación personal y cuestionamientos éticos. Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno) defendió su ascenso en las encuestas frente a los ataques de ambos extremos del espectro político, advirtiendo sobre el riesgo de la decadencia. Paralelamente, Mesías Guevara (Partido Morado) y Rosario Fernández (Un Camino Diferente) dirigieron duras críticas contra el fujimorismo, calificándolo de obstáculo para el desarrollo de los jóvenes y pequeños empresarios.
Finalmente, Paul Jaimes (Progresemos) retó a Nieto a un debate individual, mientras que Mario Vizcarra (Perú Primero) defendió la moralidad de su organización, asegurando que su lucha contra el denominado «pacto mafioso» ha sido la causa de las persecuciones judiciales en su contra.
