El presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, detalló las prioridades estratégicas diseñadas para contener la crisis económica interna, la cual atribuyó a la política de sanciones de la administración de los Estados Unidos. El mandatario informó sobre la culminación del borrador del Programa Económico y Social para el año 2026, un documento robustecido mediante un proceso de debate popular y consultas técnicas que incluyeron el análisis de modelos socialistas como los de China y Vietnam, así como el uso de herramientas de inteligencia artificial.
Las reformas, que se estructuran en más de una veintena de ejes temáticos, serán sometidas a la aprobación definitiva del Buró Político y de la Asamblea Nacional del Poder Popular antes de su implementación general.
Descentralización municipal y flexibilización de la autonomía empresarial
El plan de transformaciones establece modificaciones profundas en el sistema de dirección de la economía del país, enfocándose en resolver las discrepancias entre la planificación centralizada y los estímulos productivos:
- Autonomía en los gobiernos locales: Se otorgará a los municipios la facultad directa para administrar de forma independiente sus actores económicos, matrices de interrelación y sistemas productivos locales. Las administraciones municipales contarán con atribuciones directas para importar, exportar y gestionar de manera autónoma flujos de inversión extranjera directa, así como proyectos con cubanos residentes en el exterior, eliminando la dependencia de las aprobaciones de los planes centrales del Estado.
- Fortalecimiento de la Empresa Estatal Socialista: Las entidades públicas operarán sin intermediación administrativa en su gestión y dispondrán de facultades discrecionales para estructurar sus políticas salariales y distribuir utilidades. Asimismo, las empresas estatales obtendrán derechos de comercio exterior directo para la retención y reinversión de divisas, capacidad para suscribir asociaciones con el sector privado y participación directa en el mercado cambiario nacional para operar en igualdad de condiciones frente a otros modelos de gestión.
Inversión privada, reestructuración del aparato estatal y política agraria
La estrategia gubernamental contempla una reestructuración orgánica de las dependencias del Estado, el Gobierno, las organizaciones de masas y el Partido Comunista, orientada a reducir la burocracia y disminuir cargos, lo que generará un ahorro presupuestario destinado a financiar programas sociales y reformas de salarios en el sector público. En materia agrícola, se implementará un paquete de medidas para agilizar la entrega de tierras ociosas a productores con capacidad de explotación, facilitándoles el acceso a mercados de insumos, cuentas bancarias reales en divisas y mecanismos ágiles de interconexión entre los sectores estatal, cooperativo y privado.
Por otra parte, el marco normativo buscará incentivar la inversión extranjera directa mediante la reducción de plazos de aprobación y la extensión de derechos de superficie. Dentro de este esquema, se autorizará la participación en igualdad de condiciones de los cubanos residentes en el exterior y los residentes en la isla como inversores, garantizándoles seguridad jurídica para sus negocios.
El Ejecutivo también proyecta acelerar la validación de micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) pendientes de aprobación, trasladando dicha competencia directamente a los municipios para simplificar el trámite.
Comercio exterior, transición energética y reordenamiento de subsidios
En el ámbito comercial, se eliminará la obligatoriedad de utilizar intermediarios estatales para las operaciones de importación y exportación de las formas de gestión no estatal. Adicionalmente, la política arancelaria priorizará con beneficios fiscales a las entidades que importen materias primas e insumos para la producción local, gravando con mayores tasas la introducción de productos terminados que puedan manufacturarse en territorio cubano.
Finalmente, el Gobierno cubano delineó acciones específicas para sectores críticos:
- Matriz energética y transporte: Ante las restricciones de suministro de combustible fósil, el Estado priorizará el incremento de la movilidad eléctrica mediante la importación y el ensamblaje local de vehículos, así como el desarrollo de infraestructura de carga conectada a fuentes renovables de energía.
- Política social y subsidios: Se iniciará una transición gradual orientada a eliminar los subsidios universales a los productos para sustituirlos por el subsidio directo a personas en situación de vulnerabilidad, exigiendo paralelamente responsabilidad social a todos los actores económicos locales.
- Reordenamiento del turismo y comercio interior: Se promoverán nuevas modalidades inmobiliarias y turísticas con operadores alternativos ante la salida de corporaciones internacionales. En el comercio interno, se implementará de forma progresiva la facturación electrónica y el uso de plataformas digitales, complementado con políticas de incentivo salarial para retener al capital humano joven calificado dentro del país.
