Según la AAP, la contaminación vehicular en Lima y Callao le cuesta 2.2 años de vida a cada persona.
Perú enfrenta una crisis silenciosa causada por la antigüedad de su parque automotor, que impacta la salud, la seguridad y la economía. La Asociación Automotriz del Perú (AAP) señala que la edad promedio de los vehículos supera los 14 años, con buses y camiones que sobrepasan los 30 años, muy por encima del promedio de países como Chile o Japón. El gerente general de la AAP, Jaime Graña Belmont, enfatizó la urgente necesidad de una renovación vehicular para mitigar estos daños.
El costo humano y económico de la contaminación
La antigüedad de los vehículos agrava la contaminación, elevando las emisiones de partículas PM2.5 a niveles peligrosamente altos, triplicando el límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto convierte a Perú en uno de los países más contaminados de América Latina.
La contaminación vehicular en Lima y Callao tiene un impacto devastador. Un informe de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. estima que causa 10,000 muertes anuales y pérdidas económicas de 12,800 millones de dólares. Además, un estudio de la Universidad de Chicago revela que los limeños pierden en promedio 2.2 años de vida debido a la mala calidad del aire.
Mayores riesgos, menos eficiencia
La antigüedad de los vehículos no solo contamina, también aumenta los siniestros viales. Según un estudio del CIDATT de 2007, el 78% de los vehículos de transporte público involucrados en accidentes fatales en Lima tenían más de 10 años. Los vehículos antiguos, con menos implementos de seguridad y un mantenimiento deficiente, son más propensos a fallas que pueden generar accidentes.
Además de los riesgos, la flota vehicular obsoleta contribuye a la congestión y la ineficiencia en el consumo de combustible. A pesar de tener un número bajo de vehículos por habitante en comparación con otros países de la región, Lima es la segunda ciudad más congestionada de Latinoamérica. Este problema, sumado a la baja eficiencia de los parque automotor antiguo, genera una alta dependencia de los combustibles fósiles, que en 2024 causó un déficit comercial de hidrocarburos de 4,905 millones de dólares.
