El Congreso de la República ha dado un paso decisivo en materia de salud pública al aprobar, en sesión de la Comisión de Defensa del Consumidor y Organismos Reguladores (Codeco), un dictamen que prohíbe el uso del colorante sintético rojo N.º 3, también conocido como eritrosina, en la fabricación de alimentos y medicamentos a nivel nacional.
Este aditivo, ampliamente utilizado para intensificar colores en productos como gelatinas, gomas, jarabes y golosinas, ha sido vinculado en estudios con posibles riesgos para la salud, particularmente en modelos animales. En ese sentido, la medida responde al principio de precaución: actuar con anticipación frente a señales de peligro, aún sin evidencia concluyente para humanos.
Plazo de aplicación y transición
La normativa aprobada establece una implementación progresiva que otorga plazos razonables de adaptación para la industria:
Para alimentos: la prohibición entrará en vigor el 15 de enero de 2027.
Para medicamentos: la fecha límite se fija el 15 de enero de 2028.
Estas etapas permitirán que los fabricantes reformulen sus productos, ajusten procesos y sustituyan el colorante por alternativas más seguras.
Fundamentos de la medida
Evidencia internacional
La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ya ha revocado la autorización del uso del rojo N.º 3 en alimentos, tras identificar resultados en estudios con ratas macho que sugieren una relación con la aparición de tumores. En muchos países desarrollados, como en la Unión Europea, Australia y otros— ya existe regulación limitada o eliminación gradual de este tipo de colorantes sintéticos.
Principio precautorio y salud del consumidor
Los congresistas promotores de la iniciativa (Edgar Reymundo, Lucinda Vásquez, Manuel García, Sigrid Bazán, Guido Bellido y Katy Ugarte) han argumentado que, frente a posibles efectos nocivos, el Estado debe actuar con antelación para prevenir daños.
La aprobación de esta medida por parte del Congreso representa un cambio de paradigma: priorizar la salud sobre intereses comerciales y alinearse con criterios internacionales y estándares de precaución. A partir de 2027 y 2028, los productos que contengan el colorante rojo N.º 3 deberán desaparecer del mercado nacional, dando paso a alternativas más seguras y transparentes.
