Durante la Jornada Mundial del Enfermo, el cardenal Czerny reivindica el cuidado de los más vulnerables.
En el marco de la 34.ª Jornada Mundial del Enfermo celebrada en Chiclayo, el enviado especial del Papa, Cardenal Michael Czerny, elogió la capacidad de las instituciones de salud locales para ofrecer servicios de alta calidad con recursos limitados.
El prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral denunció las desigualdades estructurales en el acceso a la salud en América Latina, subrayando que este servicio debe ser un derecho universal y no un privilegio de quienes pueden costearlo, mientras hacía un llamado a las autoridades civiles para garantizar un sistema competente y accesible.
Bajo el lema «La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro», la Iglesia reafirmó su rol de acompañamiento activo, con el cardenal Czerny enfatizando que la institución «camina con el pueblo» para eliminar obstáculos como la pobreza y la falta de vivienda.
Durante la jornada, se destacó que el compromiso y la espiritualidad permiten brindar atención de primera calidad a los más pobres, demostrando que es posible gestionar con eficiencia incluso en contextos de carencia, validando la dignidad de los pacientes por encima de las deficiencias del sistema.
El obispo de la Diócesis de Chiclayo, monseñor Edison Farfán Córdova, resaltó la relevancia de que el Papa León XIV eligiera a esta ciudad como sede del encuentro internacional. La agenda incluyó visitas pastorales a hospitales emblemáticos como el Almanzor Aguinaga Asenjo, Las Mercedes y el Hospital Belén, donde se brindó consuelo a los enfermos.
El evento culminará este 11 de febrero con una Santa Misa con unción de los enfermos en el Santuario Nuestra Señora de la Paz, la cual será transmitida a nivel global como símbolo de esperanza y justicia social en el sector salud.
