Los siniestros han arrasado vastas plantaciones de pino y eucalipto, dejando pérdidas ambientales y económicas significativas.
La región de Cajamarca enfrenta una crítica situación ambiental al registrar 41 incendios forestales que han afectado más de 700 hectáreas hasta el cierre de septiembre. El daño se extiende por diversas provincias, incluyendo Cajabamba, San Marcos, San Miguel, Cutervo, Celendín, Cajamarca, Chota, San Pablo y Santa Cruz, impactando principalmente pastizales, así como plantaciones clave de pino y eucalipto.
Actualmente, no se han reportado incendios activos en la región. Sin embargo, la magnitud del problema se evidencia en las cifras: de los 41 siniestros ocurridos en lo que va del año, 36 ya han sido registrados formalmente en el Sistema de Información Nacional para la Respuesta y Rehabilitación (Sinpad).
Aunque la mayoría de los siniestros han sido de menor proporción y controlados rápidamente por brigadas distritales, provinciales, Bomberos, Policía Nacional y el Ejército, uno de ellos destacó por su magnitud. Un incendio registrado hace algunas semanas en el caserío Limapampa, distrito de Gregorio Pita, provincia de San Marcos, fue el más fuerte en septiembre, afectando cerca de 300 hectáreas de plantaciones.

Para mejorar la capacidad de respuesta y combatir los incendios, se realizó la entrega de herramientas y equipos esenciales a las entidades de primera línea. La Comandancia Departamental de la Compañía de Bomberos, con dependencias en Jaén, Celendín, Baños del Inca y Cajamarca, fue una de las beneficiadas.
El material distribuido incluyó elementos clave como batefuegos, machetes, picos, barretas y palas. Estos implementos también fueron destinados a la Unidad Especializada de Emergencia y Rescate de la Policía Nacional, brindando un importante respaldo a su labor diaria de protección de la vida, el patrimonio y el medio ambiente de la población frente a los riesgos de desastres.
