Estrategia del INIA busca preservar el material genético del agro andino con nuevos centros de acopio.
El Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) transfirió más de 450 variedades de papas nativas de alta calidad genética a agricultores conservacionistas de las Zonas de Agrobiodiversidad de Paymakis y Andahuaylas, en la región Apurímac.
Esta iniciativa, ejecutada a través de la Estación Experimental Agraria Chumbibamba, busca reducir las pérdidas de cultivos, incrementar el rendimiento por hectárea y establecer Bancos Comunitarios de Semillas en las localidades de Marjuni, Payancca, Kishuara, Chacrampa, Huayana y Tumay Huaraca.
Gracias a su valor genético, estas variedades ofrecen una mayor resistencia a plagas y enfermedades, además de poseer altos índices de nutrientes y antioxidantes fundamentales para garantizar la seguridad alimentaria en la región.
Innovación genética y sostenibilidad en el campo
Las variedades entregadas destacan por su capacidad de adaptación climática y su contribución a la salud del ecosistema, al reducir la dependencia de agroquímicos y preservar la fertilidad del suelo. El INIA complementa esta transferencia con programas de capacitación técnica enfocados en el análisis de suelos, la gestión de plagas y la producción de semillas certificadas.
Este soporte integral permite que los productores locales no solo mejoren sus niveles de cosecha, sino que también aseguren la adaptabilidad de los cultivos ancestrales bajo estándares modernos de competitividad agrícola.
Consolidación de las Zonas de Agrobiodiversidad
Con el reconocimiento de Andahuaylas y Paymakis como Zonas de Agrobiodiversidad, Apurímac se integra a un selecto grupo de territorios protegidos que incluye a Cuyocuyo (Puno), el Parque de la Papa (Cusco) y Laria (Huancavelica), entre otros.
Esta categoría promueve la conservación in situ de los cultivos, permitiendo una gestión local sostenible que revaloriza la riqueza cultural y biológica de las comunidades campesinas. Al fortalecer estos espacios, el Estado impulsa el desarrollo económico rural y garantiza que el patrimonio genético del Perú se mantenga vigente para las futuras generaciones.
