La economía peruana mantendrá una trayectoria de expansión durante el 2026, impulsada fundamentalmente por el dinamismo de la inversión privada, tras haber cerrado el 2025 con un crecimiento del 3.44%, cifra que superó las expectativas del mercado y de organismos como el BCR.
Según Alberto Morisaki, de la Asociación Automotriz del Perú (AAP), se proyecta un avance del PBI de entre 3% y 3.2%, mientras que otros especialistas, como Jimmy Astocondor de Pacífico Business School, son más optimistas y sitúan el crecimiento entre 3.5% y 3.8%.
Este escenario favorable está respaldado por la mejora en las expectativas empresariales, los altos precios de los commodities (cobre y oro) y una incertidumbre política atenuada.
Pilares del crecimiento y estabilidad financiera
El fortalecimiento del empleo formal y el incremento de los ingresos serán consecuencias directas de la inversión privada sostenida. En el ámbito monetario, se prevé un tipo de cambio estable entre 3.30 y 3.35 soles, debido a la ausencia de factores de volatilidad externa. Además, se anticipa que el Banco Central de Reserva (BCR) podría flexibilizar su política monetaria en el segundo semestre, reduciendo la tasa de referencia hacia niveles de 4% o incluso 3.5%, siempre que la inflación se mantenga dentro del rango meta, lo que otorgaría mayor capacidad adquisitiva a familias y empresas.
Factores de riesgo y comportamiento del consumo
A pesar del optimismo, el análisis identifica variables que podrían condicionar los resultados finales del año:
- Coyuntura Electoral: Se espera una ligera desaceleración del consumo privado ante la incertidumbre política inicial, con una recuperación prevista para el tercer y cuarto trimestre, condicionada a que los candidatos finalistas mantengan el modelo de libre mercado.
- Amenazas Climáticas: La posible ocurrencia de un fenómeno El Niño costero representa un riesgo latente para sectores críticos como la pesca y la agroexportación.
- Liquidez del Mercado: La inyección de capital por el reparto de utilidades en 2026 y los beneficios extraordinarios de las mineras contribuirán a dinamizar la demanda interna a pesar de los ruidos electorales.
