Zanahoria encabeza las alzas al quadruplicar su precio de S/ 0.54 a S/ 2.27 por kilo, mientras la arveja verde registra un incremento del 151.6% en los últimos 24 meses.
Once alimentos esenciales de la canasta básica superan ampliamente sus promedios históricos en el Perú, registrando incrementos de hasta 320% en centros de abasto mayoristas. Este encarecimiento responde a la superposición de los efectos del fenómeno El Niño sobre la producción agrícola nacional y al impacto de una ola inflacionaria global que afecta a las principales economías.
El caso de mayor severidad corresponde a la zanahoria, cuyo valor en los mercados mayoristas escaló de S/ 0,54 a S/ 2,27 el kilogramo entre noviembre de 2024 y noviembre de 2026 (320%). En el mismo periodo, la arveja verde acumuló un alza del 151,6%, al pasar de S/ 3,43 a S/ 8,63. La nómina de productos con repuntes de consideración abarca también al frijol grano verde, las habas, el olluco, las vainitas, el choclo y la cebolla.

Brecha comercial e impacto del sector energético internacional
El economista Melvin Escudero advirtió que las cotizaciones reportadas en los centros mayoristas constituyen la referencia más baja de la cadena de comercialización, por lo que el gasto final para los consumidores se multiplica en los canales minoristas y supermercados. “Si usted vive en Miraflores o San Isidro, le va a costar el triple. Y si va a comprar a supermercado, peor todavía”, sostuvo el especialista.
Escudero puntualizó que las presiones sobre el costo de vida responden a un fenómeno transversal observado en Brasil, Estados Unidos, Reino Unido, Francia y diversos mercados de Asia. Explicó que el principal disparador es el sector energético, donde el precio del petróleo acumuló un alza de entre 40% y 60% en los últimos 12 a 18 meses, elevando los fletes de transporte e incidiendo directamente en la estructura de costos de los alimentos.
Este escenario impulsó ajustes en las tasas de interés de los bancos centrales de Europa y Estados Unidos. En el Perú, el Banco Central de Reserva (BCR) ha mantenido su tasa estable; sin embargo, Escudero advirtió sobre eventuales cambios de postura tras registrarse una inflación del 5% en agosto (el nivel más alto desde 2023), con proyecciones similares para septiembre y octubre.
Respecto al sector primario, los efectos de El Niño mermaron de forma significativa la producción agrícola y pesquera. El especialista proyectó que esta situación se prolongará al menos hasta el periodo comprendido entre febrero y abril del próximo año, señalando que no se descartan incrementos adicionales según la evolución climática.
Vulnerabilidad logística y distorsión en la cadena de distribución
Junto a las pérdidas en los cultivos, el análisis identifica un riesgo de segunda instancia en la infraestructura de transporte terrestre. Las carreteras que conectan las zonas de producción del interior con los centros urbanos de la costa presentan alta vulnerabilidad ante el impacto de El Niño.
“Cuando viene el fenómeno del Niño fuerte o extraordinario, se espera una afectación importante a las carreteras”, aseveró Escudero. Destacó además que las inundaciones proyectadas en las ciudades del norte amenazan las vías urbanas, lo que podría interrumpir el flujo de abastecimiento y encarecer aún más el traslado de alimentos hacia las zonas más pobladas del país.
