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En medio de la profunda crisis política y financiera que sacude al país por el caso Ueno Bank, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia al cargo. La decisión se produciría después de que importantes figuras de su propio partido, el Colorado, le retiraran su respaldo y se sumaran a las presiones para impulsar un juicio político en su contra.
“Queridos compatriotas, hoy me dirijo a ustedes en uno de los momentos más difíciles de mi vida, con el corazón puesto en el Paraguay y con la convicción de que nuestra República siempre debe estar por encima de cualquier persona o circunstancia”, comenzó diciendo el mandatario en un mensaje difundido en su cuenta de X.
En su pronunciamiento, Peña confirmó que tomó la decisión de dejar el cargo y aseguró que su determinación responde a la necesidad de preservar la estabilidad institucional del país. “He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República”, expresó.
El jefe de Estado sostuvo que su salida busca evitar que la crisis política siga afectando a las instituciones democráticas y a la sociedad paraguaya. “Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, manifestó.
Peña cumplió tres años y dos meses en el cargo antes de presentar su renuncia. La dimisión fue confirmada mientras se trataba el juicio político en su contra en el Congreso Nacional, y la noche anterior el Gobierno había negado cualquier salida: la Presidencia desmintió de manera categórica las versiones sobre su renuncia y aseguró que seguía trabajando para responder a los ahorristas afectados.
