Población exige la renuncia de autoridades por el desabastecimiento, el incremento de tarifas y la presunta contaminación del recurso hídrico.
Desde las 00:00 horas del miércoles, la ciudad de Huánuco acató una paralización generalizada en protesta por el severo desabastecimiento de agua potable que afecta a la población desde hace aproximadamente dos meses, escenario que ha reducido el suministro hídrico hasta en un 75% de su capacidad operativa. La medida de fuerza conllevó la suspensión de actividades comerciales, la interrupción de las labores escolares y el bloqueo de vías estratégicas, incluyendo un tramo de la carretera Central.
La jornada de protesta, cubierta por el medio Canal N, congregó a organizaciones sociales, sindicatos de construcción civil, colegios profesionales y juntas vecinales. Los manifestantes demandaron la inmediata salida del Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS) y de la empresa SEDA Huánuco, señalando a sus directivos por la deficiente gestión del servicio, el incremento desmedido en la facturación tras la instalación de nuevos medidores en distritos como Amarilis y Pillco Marca, y la urgencia de ejecutar una nueva planta de tratamiento.
Enfrentamientos y denuncias por calidad del recurso
Durante la movilización, se registraron severos enfrentamientos en los exteriores de las instalaciones de SEDA Huánuco y la sede administrativa del OTASS. Efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) hicieron uso de gases lacrimógenos para dispersar a un grupo de manifestantes que intentó ingresar al recinto, evento que dejó al menos un ciudadano herido, según reportaron los dirigentes del frente de protesta.
Representantes de la comunidad denunciaron que el recurso hídrico distribuido no cumple con los estándares de potabilidad debido a presuntos procesos de contaminación en el canal de conducción de seis kilómetros que traslada el agua hacia la red metropolitana. Los manifestantes atribuyeron a esta situación un riesgo directo para la salud pública de la provincia.
El desabastecimiento en la ciudad se vio agudizado por la rotura de una tubería matriz de 25.4 centímetros (10 pulgadas) en la red principal de distribución, según detallaron medios locales. A esta falla de infraestructura se sumaron las intensas lluvias registradas en la cabecera de cuenca, las cuales incrementaron los niveles de turbidez en el río Higueras, principal fuente captadora de la provincia, e imposibilitaron el procesamiento habitual en las plantas de captación.
Ante este panorama, las organizaciones civiles reafirmaron que mantendrán las medidas de fuerza hasta que el Gobierno Central disponga el cambio de la administración del servicio de saneamiento y garantice el presupuesto para la infraestructura hídrica requerida en la región.
