Un terremoto de magnitud 6,9 ha sacudido este sábado 24 de octubre de 2026 las aguas próximas a Vanuatu, en el Pacífico Sur, provocando una alerta de tsunami y una sucesión de réplicas que han puesto en vigilancia a las autoridades. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ha confirmado que el movimiento sísmico se produjo a apenas 10 kilómetros de profundidad, una circunstancia que incrementó inicialmente la preocupación por sus posibles consecuencias. Aunque la alerta marítima ha sido retirada, la actividad sísmica continúa bajo seguimiento.
El movimiento telúrico se registró a las 13.31 horas del sábado, hora local, con su epicentro situado aproximadamente a 197 kilómetros al oeste-noroeste de Port-Olry, una localidad de la isla de Espíritu Santo, perteneciente al archipiélago de Vanuatu.
Los primeros cálculos situaron la magnitud del terremoto en 7,2, aunque posteriormente el USGS revisó la cifra hasta los 6,9. Esta corrección responde al procedimiento habitual de los organismos sismológicos, que ajustan sus estimaciones conforme reciben información de distintas estaciones de medición.
Los terremotos superficiales pueden transmitir sacudidas intensas, aunque sus consecuencias dependen también de la distancia a las zonas habitadas, las características del terreno y la vulnerabilidad de las edificaciones.
El epicentro se localizó aproximadamente a 200 kilómetros al oeste de Sola, una localidad de Vanuatu situada en el Pacífico Sur.
El terremoto fue considerado superficial debido a que su hipocentro se situó a unos 10 kilómetros de profundidad. Esta característica resulta relevante porque los movimientos sísmicos poco profundos pueden generar sacudidas intensas cerca del epicentro.
La magnitud inicial de 6,9, difundida en los primeros registros, fue seguida por una estimación de 7,2 publicada por NOAA y recogida posteriormente por agencias internacionales.
