Duane «Keffe D» Davis fue sentenciado por un tribunal de Las Vegas tras ser hallado culpable de planificar el tiroteo que causó la muerte del artista en 1996.
Un tribunal de Las Vegas sentenció a Duane «Keffe D» Davis, de 63 años, a una pena de 40 años a cadena perpetua por su responsabilidad en el homicidio en primer grado con arma mortal del músico Tupac Shakur, ocurrido en septiembre de 1996.
La jueza Carli Kierny impuso la condena al exlíder de la pandilla South Side Compton Crips, convirtiéndolo en el único procesado y condenado en la historia del caso. Aunque las investigaciones no determinaron la identidad del autor material de los disparos, la legislación del estado de Nevada faculta la sanción con el máximo rigor legal a quien planifica, suministra los medios o coordina la ejecución de un delito grave.
El crimen se gestó el 7 de septiembre de 1996, posterior a una pelea de boxeo en el hotel casino MGM Grand, donde se produjo un enfrentamiento físico entre el entorno de Shakur y Orlando «Baby Lane» Anderson, sobrino de Davis.
Este altercado exacerbó el conflicto entre los South Side Compton Crips y la facción Mob Piru, ligada al sello discográfico Death Row Records. Horas más tarde, Davis interceptó el vehículo en el que se desplazaba el artista junto al empresario Marion «Suge» Knight, facilitando el arma de fuego desde un automóvil en movimiento. Shakur recibió cuatro impactos de bala y falleció seis días después en un hospital a los 25 años.

Durante la audiencia de lectura de sentencia, los hermanos de la víctima, Sekyiwa Shakur y Maurice Shakur, solicitaron la pena máxima por el impacto irreversible en su entorno familiar. La reactivación y cierre de la causa penal, tras décadas de estancamiento, se logró a partir de las declaraciones públicas del propio Davis en entrevistas, grabaciones secretas y la publicación de su libro autobiográfico Compton Street Legend, evidencias que sustentaron su arresto en 2023.

Pese a que la defensa argumentó que los relatos fueron fabulados con fines de notoriedad mediática y lucro comercial, el jurado desestimó dicha postura, mientras que el condenado confirmó que interpondrá un recurso de apelación.

