El Perú registrará un crecimiento económico del 3,2% en 2026, una cifra que supera ampliamente las proyecciones del Banco Mundial (BM) para otros países de la región como Chile (0,8%) y México (1,4%). De acuerdo con el informe Panorama económico de América Latina y el Caribe, el desempeño nacional responde a la consolidación de la inversión privada en minería e infraestructura, sumado a un consumo interno que mantiene una recuperación sostenida tras superar la contracción registrada en 2023.
Para 2027, la entidad multilateral prevé un avance del 3%, ritmo que reafirma la resiliencia productiva del país frente a socios regionales como Brasil (2,1%), Colombia (2,3%) y Argentina (2,1%).
Demanda minera e inserción en la cadena global de tecnología
El impulso del sector minero se mantiene respaldado por la alta demanda internacional de cobre, insumo clave para la infraestructura eléctrica de centros de datos y redes vinculadas al desarrollo de la inteligencia artificial.
No obstante, el reporte del BM advierte sobre la necesidad de incrementar la capacidad de refinación local, dado que en la región solo se procesa una cuarta parte del mineral extraído, perdiendo oportunidades de valor agregado en empleo especializado y recaudación fiscal.
A nivel comercial, la red de acuerdos bilaterales y la participación en la Alianza del Pacífico continúan amortiguando la volatilidad externa y garantizando el flujo de exportaciones e importaciones de bienes de capital y consumo.
En el plano doméstico, la demanda interna muestra signos consistentes de recuperación reflejados en un mayor dinamismo comercial y en la adquisición de bienes duraderos por parte de los hogares. Sin embargo, la persistencia de tasas de interés elevadas para contener la inflación aún encarece el financiamiento del crédito de consumo, mientras que factores climáticos asociados a las variaciones del fenómeno El Niño representan un desafío logístico para el abastecimiento. El Banco Mundial enfatiza que para sostener este ritmo de crecimiento a largo plazo será indispensable viabilizar la cartera de proyectos mineros y resolver las trabas estructurales de productividad.
Finalmente, el documento analiza las brechas de productividad y digitalización en la región, subrayando que la implementación de tecnologías de inteligencia artificial no genera valor agregado sin un rediseño de procesos y capacitación laboral.
En el ámbito estatal, el organismo plantea priorizar la interoperabilidad de las bases de datos públicas antes de adquirir plataformas automatizadas, asegurando que el acceso digital se traduzca en una mayor eficiencia de los servicios ciudadanos y en el fortalecimiento del capital humano.
