Diversas organizaciones estudiantiles, sindicales y sociales convocaron a un paro nacional para este jueves 1 de octubre en rechazo a los recortes financieros que, según denunciaron, contempla el proyecto de Ley de Presupuestos 2027 presentado por el Gobierno de Chile al Congreso Nacional.
La jornada de protesta se fundamenta además en la ausencia de instancias de diálogo con el Ejecutivo y comprende movilizaciones en múltiples regiones del país, reuniendo a estudiantes de diversos niveles, trabajadores de la educación y agrupaciones sociales.
La presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) y vocera de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), Laura Mlynarz, sostuvo que la convocatoria responde a los antecedentes fijados por el Ejecutivo durante sus primeros seis meses de gestión, los cuales caracterizó por la aplicación de reducciones en áreas como salud, educación, vivienda y seguridad social. Mlynarz afirmó que la movilización busca articular una respuesta de unidad social frente a lo que calificó como una postura autoritaria de la administración estatal.
Por su parte, la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago de Chile (FEUSAch) y también vocera de la Confech, Andrea Abarca, señaló que el movimiento estudiantil no obtuvo los espacios de concertación esperados antes del ingreso de la iniciativa presupuestaria al Parlamento.
Abarca enfatizó que los estudiantes se mantienen abiertos al diálogo y remarcó que las demandas planteadas responden a una afectación generalizada para la ciudadanía, rechazando las estigmatizaciones que vinculan las protestas con actos delictivos.
Respaldos del sector docente y representación de trabajadores
La jornada cuenta con el respaldo de sectores del cuerpo docente y del sector laboral. La dirigenta nacional del Colegio de Profesoras y Profesores de Chile y consejera de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Paulina Cartagena Vidal, explicó que la articulación busca sumar fuerzas para frenar la precarización en escuelas, universidades y jardines infantiles, argumentando que los recuentos de recursos económicos vigentes resultan insostenibles para el funcionamiento del sistema educativo.
Desde el sector de la educación media, la vocera de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), Darling Marchant, criticó la agenda de la cartera de Educación, señalando que las autoridades priorizan debates sobre el Sistema de Admisión Escolar (SAE) y los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) en lugar de resolver deficiencias estructurales como el abandono escolar y el desfinanciamiento. Marchant aseguró que las protestas continuarán para impulsar las demandas históricas del movimiento estudiantil.
En esa misma línea, el vocero de la Red Nacional de Centros de Estudiantes, Martín Gutiérrez, expresó preocupación por las proyecciones presupuestarias elaboradas por el Ministerio de Hacienda. Gutiérrez advirtió que los ajustes afectarán la operatividad del Programa de Alimentación Escolar (PAE) y provocarán una reducción de recursos en los establecimientos mediante recortes en el Fondo de Apoyo a la Educación Pública (FAEP).
Articulación de organizaciones sociales y alcance geográfico de la marcha
La Coordinadora Feminista 8M también oficializó su adhesión a la convocatoria. Su vocera, Laura Manzi, destacó que la articulación reúne a trabajadoras de los sectores público y privado, organizaciones feministas, estudiantes de educación media y superior, así como agrupaciones por el derecho a la vivienda y organizaciones de derechos humanos.
La movilización nacional registra actividades coordinadas en ciudades como Arica, Iquique, Antofagasta, La Serena, Valparaíso, Rancagua, Talca, Ñuble, Concepción, Valdivia, Osorno y la región de Magallanes. En Santiago, la marcha fue autorizada a partir de las 10:30 horas con un trazado desde la plaza Baquedano hasta el sector de Los Héroes. Respecto a los pronunciamientos de Carabineros de Chile sobre posibles restricciones en el tramo final del recorrido, Laura Mlynarz expresó inquietud por la fluidez de la marcha, aunque reiteró el llamado a manifestarse de manera pacífica.
