El Gobierno de Chile oficializó un programa integral de modernización para sus Fuerzas Armadas con un horizonte de planificación al año 2043. El anuncio fue realizado en la Región de Magallanes por el ministro de Defensa, Fernando Barros, en compañía de los mandos de las tres ramas militares. Para el ciclo 2027, la inversión gubernamental en el sector prácticamente duplicará el presupuesto ejecutado en el periodo previo.
El plan prioriza el fortalecimiento de la disuasión y vigilancia en el extremo sur del país y proyecta la consolidación de Punta Arenas como plataforma logística hacia el continente blanco.
La planificación militar contempla la progresiva sustitución de plataformas aéreas y marítimas que han alcanzado el límite de su vida útil:
Reemplazo de los F-5E/F Tigre III: Con cinco décadas de servicio y menos de seis unidades operativas, la Fuerza Aérea de Chile (FACh) recibió financiamiento para definir su sustituto técnico con miras a 2030. Mientras se concreta la adquisición, se evalúa desplegar aeronaves Super Tucano en el Grupo de Aviación N.º 12.
Flota de transporte C-130 Hércules y helicópteros: La FACh inició el retiro de sus unidades Bell UH-1H (casi 60 años en servicio) para dar paso a un nuevo modelo de aeronave. En paralelo, se evalúan los modelos Embraer KC-390, Airbus A400M y C-130J para sustituir la flota Hércules, clave en el abastecimiento de las bases antárticas.
Vigilancia aeronaval: La Armada gestiona la adquisición de cuatro aviones de patrullaje marítimo canadiense Lockheed CP-140M Aurora (variante del P-3C Orion) para sustituir a los dos P-3ACH vigentes y reforzar la custodia del Estrecho de Magallanes.
En el ámbito terrestre, el Ejército mantiene en marcha la optimización tecnológica de los tanques Leopard 1 desplegados en el teatro austral. Asimismo, el Ministerio de Defensa instruyó un estudio integral para la modernización de los componentes terrestres y la edificación de nuevas bases militares permanentes en la zona.
El plan estratégico abarca el fortalecimiento de la infraestructura portuaria naval en Punta Arenas y la mejora operacional de la pista de aterrizaje en la Base Teniente Marsh, acciones orientadas a afianzar la presencia soberana y ampliar la operatividad aérea de Chile sobre la Antártida.
