El titular del Mininter confirmó que redes criminales de México, Venezuela, Ecuador y Brasil operan en el Perú.
El ministro del Interior, César Astudillo, confirmó que diversas organizaciones criminales envían a jóvenes a postular a las escuelas de formación de la Policía Nacional del Perú (PNP) para utilizarlos como agentes infiltrados desde el inicio de sus carreras.
En declaraciones para el diario Correo, el titular del Mininter señaló que durante su gestión se identificaron y retiraron a malos elementos vinculados con el hampa, quienes serán procesados por la justicia penal. Para frenar este problema, el sector plantea exigir el servicio militar previo como filtro de perfilamiento y cortar las vías de acceso a las bandas delictivas.
Ante el temor ciudadano a sufrir represalias o filtraciones al denunciar extorsiones, el Ministerio del Interior implementó una plataforma de denuncias codificada que garantiza el anonimato de las víctimas mediante un código único de seguimiento, sumado a la línea gratuita 1818. Asimismo, Astudillo detalló que en el territorio nacional operan cuatro redes criminales extranjeras de alta peligrosidad: el Tren de Aragua (Venezuela), Los Choneros (Ecuador), el Comando Vermelho (Brasil) y el Cártel de Jalisco Nueva Generación (México), junto a bandas locales como Los Pulpos y La Jauría, cuya disputas por la minería ilegal concentran las intervenciones de las Fuerzas Armadas en zonas como Pataz.
Por su parte, la Policía Nacional del Perú rechazó, mediante el Comunicado N.° 26-2026 emitido el 13 de septiembre de 2026, las versiones sobre el supuesto financiamiento de mafias a postulantes, argumentando que no existen denuncias formales ni pruebas que sustenten dichas afirmaciones.

Sin embargo, en declaraciones para el programa 24 Horas, el exviceministro del Interior, Julio Corcuera, advirtió que el costo para ingresar a una escuela de suboficiales bordea los 10.000 soles, una suma elevada para jóvenes de bajos recursos. Según el análisis presentado en el informe periodístico, esta barrera económica es aprovechada por las bandas criminales para asumir los gastos del proceso de admisión a cambio de recibir información privilegiada, contactos y protección de los futuros suboficiales.
