La Fuerza Aérea del Perú (FAP) inició un despliegue operativo sin precedentes para monitorear las zonas vulnerables frente al impacto del fenómeno El Niño mediante el uso de un moderno sistema de drones. Las aeronaves no tripuladas están capacitadas para ejecutar misiones de vigilancia, reconocimiento tridimensional del terreno, evaluación constante del impacto de desastres y búsqueda y rescate de personas desaparecidas.
El propósito central de los operadores militares es suministrar información estratégica en tiempo real a las autoridades competentes para orientar la toma de decisiones, la asignación eficiente de recursos y la atención oportuna a la población afectada por el evento climático.
El jefe del Departamento de Planes del Grupo Aéreo N.° 31, comandante FAP Jonathan Lagos, destacó que los equipos ya se encuentran activos en la fase de prevención y evaluación en puntos críticos como las quebradas de Huaycoloro y Punta Hermosa, con planes de extender la vigilancia hacia las cuencas del norte y sur del país.
La flota especializada consta de cuatro unidades, entre las que destacan dos plataformas industriales tipo Matrice 300 RTK. Dichos equipos integran sensores avanzados: un sistema óptico gran angular con zoom y visión térmica para localización de personas, un sensor láser para modelado 3D y un dispositivo fotográfico para la elaboración de cartografía técnica.
Estas plataformas aéreas cuentan con una autonomía de vuelo de hasta 40 minutos, un radio de cobertura operativo de 2 a 5 kilómetros, capacidad para operar en horarios diurnos y nocturnos, y un techo de servicio de hasta 7000 metros sobre el nivel del mar. Su empleo abarca el ciclo completo de la gestión del riesgo: prevención y mitigación previa, monitoreo de la emergencia en tiempo real durante el evento, y la evaluación de daños para las tareas de reconstrucción posterior.
