Inspeccionan el centro juvenil de Lima tras versiones sobre presuntos beneficios a adolescentes investigados por agresión sexual.
La Defensoría del Pueblo y el Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej) descartaron de forma tajante que los seis adolescentes vinculados al caso del Liceo Naval Almirante Guise gocen de privilegios o comodidades especiales dentro del Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido popularmente como Maranguita.
La aclaración institucional se produce tras la difusión de versiones periodísticas que daban cuenta de un presunto «trato VIP», el cual habría incluido un espacio acondicionado exclusivamente para los implicados, mobiliario diferenciado, insumos de aseo particulares y un menú distinto al del resto de la población penal juvenil.
Ante la controversia, comisionados de la Defensoría del Pueblo efectuaron una inspección inopinada al área de ingreso del recinto penitenciario para constatar la situación real de los seis menores, sobre quienes pesa una orden judicial de internamiento preventivo por cuatro meses mientras avanzan las investigaciones por la presunta agresión sexual en agravio de su compañero de colegio.
Mediante un acta oficial, la entidad fiscalizadora documentó que los procesados permanecen en el pabellón denominado Bienvenida, espacio donde cohabitan con otros jóvenes recién ingresados, incluyendo un grupo trasladado desde Trujillo en la misma jornada, para cumplir con el protocolo estándar de recepción.
Verificación técnica e inexistencia de regímenes especiales
Desde el ámbito administrativo, la entidad precisó que el pabellón Bienvenida alberga el Programa Uno (Inducción y Diagnóstico), una etapa obligatoria y estandarizada para todo menor que ingresa al sistema de rehabilitación juvenil.
Durante este periodo, los equipos multidisciplinarios evalúan a los internos antes de determinar su reubicación en los programas dos, tres o cuatro. La Defensoría remarcó que la asignación de este ambiente responde estrictamente a criterios técnicos del procedimiento de acogida y no a la repercusión mediática o pública del expediente judicial.
Por su parte, el director ejecutivo del Pronacej, Luis Vega, desmintió la compra o instalación de camas, colchones, sábanas o prendas de vestir diferenciadas para este grupo de menores. La autoridad aclaró a la Agencia Andina que la normativa interna permite a los familiares de cualquier interno proveer artículos de aseo y ropa interior bajo fiscalización previa, por lo que desestimó que la entrega de dichos bienes constituya un beneficio extraordinario. El funcionario enfatizó que los seis investigados mantendrán la misma rutina, ración alimentaria y restricciones que la población general hasta que concluya la evaluación técnica de su caso.
