La economía peruana registró una aceleración en julio al expandirse un 3.6% en comparación con el mismo periodo del año previo, superando el 1.8% alcanzado en junio. De acuerdo con el Instituto Peruano de Economía (IPE), este resultado se sustentó en el avance de las actividades no primarias -que crecieron 4.7%- y en una menor contracción de los sectores primarios, cuya caída pasó de -7.1% en junio a -1.1% en julio.
Desempeño sectorial: Impulso en consumo e inversiones
El dinamismo del PBI no primario estuvo liderado por los rubros orientados al consumo interno. El sector comercio creció 6.8%, apuntalado por el incremento de las ventas mayoristas (4.2%) y la comercialización de vehículos (28.8%). En servicios, el segmento de alojamiento se elevó 9.7% debido al flujo turístico generado por los feriados de Fiestas Patrias.
Por su parte, la construcción registró un crecimiento de 9.9%, apoyado en un aumento de 10.2% en el consumo interno de cemento y la ejecución de obras públicas regionales (9.5%).
En contraste, los sectores primarios acumularon seis meses de caídas consecutivas. El sector agropecuario retrocedió 1.2% por los efectos residuales de las anomalías climáticas en los cultivos de arroz cáscara (-39%) y papa (-19%), si bien el pico de la campaña agrícola ya fue superado.
La pesca disminuyó 27.4% dada la suspensión de la temporada de captura de anchoveta, mientras que la minería e hidrocarburos avanzó apenas 0.2%, donde el alza en la extracción de cobre (3.8%), oro (1.8%) y molibdeno (15%) contrarrestó la menor producción de petróleo crudo (-23.7%) y líquidos de gas natural (-2.1%).
Proyecciones y vulnerabilidad por El Niño
El IPE advirtió que el principal riesgo de desaceleración para los próximos meses radica en el fenómeno El Niño. Con datos actualizados a septiembre, la comisión ENFEN proyecta una alta probabilidad de un evento de magnitud fuerte (45%) o extraordinaria (48%) hasta marzo de 2027, con anomalías térmicas en el mar que ya superaron los registros históricos de 1983.
A pesar de ello, los indicadores adelantados anticipan resistencia en la demanda interna. En agosto, el consumo de electricidad aumentó 6.4%, destacando el consumo residencial y de pequeñas empresas (11%), mientras que el indicador de gasto con tarjetas de crédito de BBVA Research se aceleró a 10.2%, impulsado por actividades de entretenimiento y turismo.
Respecto al panorama laboral en la capital durante el trimestre móvil junio-agosto, el empleo adecuado creció 5.7% y el subempleo avanzó 6.9%. Sin embargo, la generación de puestos de trabajo mostró una marcada desigualdad de edad: mientras el empleo en mayores de 45 años se incrementó un 11.9% (265,000 plazas adicionales), el segmento juvenil (14 a 24 años) creció solo 1.2% (8,000 puestos), manteniéndose 187,000 jóvenes por debajo de los niveles previos a la pandemia.
Asimismo, el ingreso promedio mensual en Lima Metropolitana, ajustado por la inflación acumulada, retrocedió 1.5% hasta ubicarse en 2,297 soles. Esta caída representa la primera disminución del ingreso real desde septiembre de 2022, situación que desaceleró el crecimiento de la masa salarial real a un 4.5%.
