Más de 900 hectáreas de la Reserva Nacional Tambopata retornan al control del Estado.
Un trabajo conjunto entre el Ministerio del Ambiente, las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y la Fiscalía permitió erradicar las actividades extractivas en más de 900 hectáreas de la reserva. En paralelo, entidades especializadas avanzan en la reforestación con especies nativas y el monitoreo mediante tecnología satelital de la NASA.
El Gobierno central logró recuperar el 90% de las 1,041 hectáreas invadidas por la minería ilegal dentro de la Reserva Nacional Tambopata, en la región Madre de Dios. De acuerdo con el Ministerio del Ambiente (Minam), la intervención forma parte de la Estrategia Nacional de Lucha contra la Minería Ilegal en Áreas Naturales Protegidas, habiéndose erradicado por completo el uso de dragas, balsas tracas, campamentos y la extracción ilícita de oro en la zona intervenida.
El titular del sector, Vladimiro Huaroc, supervisó los operativos en el lugar junto a efectivos del Ejército, la Policía Nacional, representantes de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) y personal del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp). Huaroc destacó que este despliegue demuestra la capacidad operativa del Estado para recuperar ecosistemas frágiles de alta biodiversidad.
Planes de reforestación y alianzas técnicas
Como parte del proceso de recuperación ambiental, el Sernanp ya inició la restauración de aproximadamente 300 hectáreas degradadas mediante la reforestación con plantas nativas. Para estos trabajos se cuenta con la asistencia técnica del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), así como con el apoyo de organizaciones como la Sociedad Zoológica de Fráncfort (SZF) y Aider, orientadas a acelerar la regeneración del bosque amazónico.
Para impedir el reingreso de los mineros ilegales y neutralizar sus rutas de suministro, el Sernanp mantiene operativos nueve puestos de vigilancia y control, cuatro de ellos en áreas críticas, más una base temporal.
La estrategia de resguardo combina el uso de drones e imágenes satelitales, sumado a la cooperación de especialistas de la NASA, quienes colaboran en el procesamiento de datos geopolíticos para alertar sobre patrones de deforestación en tiempo real.
