Los trabajos abarcan cerca de dos kilómetros en San Juan de Lurigancho e incluyen asfaltado, sardineles, señalización y áreas verdes.
Los trabajos de remodelación vial en la avenida Wiesse, en San Juan de Lurigancho, registraron un avance del 70 %, según informó la municipalidad distrital. Las dos calzadas principales del tramo intervenido ya fueron abiertas al tránsito de vehículos, mientras que las cuadrillas concentran sus labores en las vías auxiliares, cuya culminación está programada para los próximos días.
La obra es financiada y ejecutada íntegramente por la comuna de San Juan de Lurigancho y abarca aproximadamente dos kilómetros. La estructura vial contempla un asfaltado de hasta cuatro pulgadas de espesor para soportar el flujo vehicular, sumado a la construcción de sardineles elevados, señalización termoplástica y la restitución del paisajismo en las áreas verdes circundantes. Esta intervención busca optimizar la transitabilidad en un sector por donde se desplazan a diario miles de peatones y conductores del distrito.
Las calzadas principales se encuentran habilitadas al tránsito con carpeta asfáltica de cuatro pulgadas, mientras las vías auxiliares entran en su etapa final de ejecución para su pronta entrega. De forma complementaria, el proyecto contempla sardineles elevados, señalización termoplástica y la recuperación del entorno paisajístico.
Diferenciación con la vía rápida Próceres-Wiesse y observaciones de contraloría
La intervención del municipio distrital difiere del proyecto de la vía rápida Próceres-Wiesse, megaproyecto de 6,16 kilómetros a cargo del Fondo Metropolitano de Inversiones (Invermet) de la Municipalidad Metropolitana de Lima, presupuestado en S/ 573.929.069 y cuya fecha de culminación estaba prevista para noviembre de este año. La Contraloría General de la República emitió un informe de control que advirtió serios retrasos e irregularidades en la ejecución de esta obra metropolitana.
Entre las observaciones principales figura el retraso en el paso a desnivel número 5, ubicado en la intersección con la avenida El Muro, el cual registraba en abril de 2026 un avance físico de apenas 18,93 %, frente al 91,56 % programado. Dicha labor inició en octubre de 2025 sin contar con la autorización de Sedapal para la liberación de interferencias de agua y alcantarillado.
Asimismo, se identificó que diez ingenieros del contratista y de la supervisión no figuraban habilitados ante el Colegio de Ingenieros del Perú, además de hallarse acopios de acero estructural y cemento expuestos a la intemperie con riesgo de deterioro. Todas estas deficiencias fueron notificadas formalmente a Invermet para la adopción de medidas correctivas.
