Cuban Foreign Minister Bruno Rodriguez speaks during a press conference, saying there are no talks underway with the United States, nor plans for future negotiations, amid a "genocidal" blockade, in Havana, Cuba, September 7, 2026 REUTERS/Norlys Perez
El Gobierno de Cuba manifestó su firme rechazo ante el nuevo paquete de medidas restrictivas oficializado por el Departamento de Estado de Estados Unidos. La administración cubana calificó las disposiciones como una estrategia deliberada de castigo colectivo y presión económica dirigida a afectar sectores clave del país caribeño.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció que las restricciones impulsadas por la Casa Blanca buscan profundizar el impacto del cerco económico sobre la isla. El diplomático aseveró que las acciones promovidas desde Washington no lograrán doblegar la soberanía de la nación ni alterar el curso político del país.
Alcance de las nuevas restricciones
Las sanciones anunciadas por Washington incorporan a la lista de restricción financiera a cuatro empresas vinculadas al sector militar y a tres de sus principales ejecutivos. De igual forma, el paquete alcanza a tres compañías y a un centro de investigación especializados en la extracción, servicios e innovación de la industria del níquel y la minería.
Estas medidas se suman a una serie de presiones implementadas en el último año, las cuales abarcan restricciones al suministro energético, bloqueos a instituciones públicas y un incremento de las fricciones diplomáticas. Según estimaciones oficiales del Gobierno cubano, los perjuicios económicos derivados del bloqueo norteamericano superaron los 8.000 millones de dólares entre marzo de 2025 y febrero de 2026.
