El 98% de los incendios forestales en el Perú son causados por la intervención humana, una proporción que supera la media de otros países de la región. De acuerdo con Markristian Madariaga, especialista de la Universidad Científica del Sur, este indicador responde principalmente a prácticas tradicionales de quema de residuos agrícolas y cambio de uso de suelo. Esta problemática figura en el Plan Multisectorial ante Incendios Forestales 2025-2027 elaborado por la Secretaría Técnica de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM).
El investigador advirtió que las anomalías asociadas al fenómeno El Niño generarán sequías sostenidas y temperaturas elevadas en diversas zonas del país, acelerando la desecación de la vegetación. Esta condición transformará el material orgánico en un combustible propicio para el fuego y podría duplicar la temporada crítica de siniestros, pasando de un periodo habitual de tres a cuatro meses hasta extenderse por seis meses consecutivos.
Modelos de organismos especializados estiman que el cambio climático provocará un incremento en la frecuencia de incendios forestales del 15% para el año 2030 y del 30% para el 2050, lo que demanda acciones inmediatas de sensibilización y prevención comunitaria.
Alto impacto en la población, la agricultura y el patrimonio
Según la caracterización del plan elaborado por la PCM, la problemática expone a un nivel de riesgo alto y muy alto a más de un millón de personas (511 mil en riesgo muy alto y 567 mil en riesgo alto). Las áreas vulnerables se ubican principalmente en la sierra y el sur del país, además de sectores del norte y la Amazonía en departamentos como Cajamarca, Puno, Cusco, Ucayali, San Martín y Madre de Dios.
El reporte advierte sobre la amenaza que estos eventos representan para más de dos millones de hectáreas de cultivos de papa, maíz, piña, naranja y palta, además del peligro potencial sobre 2,300 sitios arqueológicos a nivel nacional.
