Un evento similar registrado hace cuatro años generó 11 días de lluvias intensas con el impacto de toda una temporada en el norte.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) advirtió que no se descarta la formación de un nuevo sistema ciclónico frente al litoral peruano debido a las condiciones térmicas extraordinarias provocadas por el fenómeno El Niño. Nelson Quispe, meteorólogo de la institución, señaló en declaraciones a la Agencia Andina que el antecedente directo corresponde al ciclón Yaku, registrado entre el 4 y el 15 de marzo de 2023 frente a las costas de Piura y el centro del país.
Temperaturas marítimas e impacto acumulado
La formación de Yaku estuvo impulsada por temperaturas en la superficie del océano de aproximadamente 27 °C (80,6 °F), acompañadas de anomalías en los vientos del oeste que brindaron energía al sistema ciclónico. Quispe enfatizó que, aunque aquel evento tuvo una duración de solo 11 días, causó precipitaciones y desbordes de quebradas con un impacto equivalente al de toda una temporada de verano en la costa norte.
Si las condiciones térmicas actuales en el océano vuelven a replicar ese escenario de sobrecalentamiento, la reaparición de un sistema de características similares resulta plenamente factible.
Proyecciones térmicas y escenarios región por región
En la actualidad, los efectos de El Niño se manifiestan principalmente en el incremento de las temperaturas. Durante el invierno se registraron valores de hasta 9 °C por encima del promedio en la capital, y para febrero de 2027 se proyectan picos térmicos de hasta 36 °C en Lima, con sensaciones térmicas cercanas a los 38 °C.
Respecto a las precipitaciones, la probabilidad de lluvias aumentará de manera progresiva a partir de noviembre, intensificándose hacia finales de año. La costa norte concentrará el mayor riesgo de lluvias intensas y continuas, mientras que en la costa central y Lima predominará un clima cálido y seco con brillo solar, registrando únicamente episodios puntuales de lluvia.
Finalmente, el especialista atribuyó la creciente magnitud e intempestividad de estos eventos anómalos al cambio climático global provocado por la actividad humana, factor que ha acelerado las alteraciones meteorológicas en las últimas tres décadas en Perú.
