El incidente involucra la descarga de crudo del buque Seaways Bonita, mientras las autoridades evalúan la magnitud del vertimiento y su impacto operativo.
El Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) inició acciones inmediatas de fiscalización tras confirmarse la presencia de hidrocarburos en el terminal monoboya de la Refinería La Pampilla, infraestructura bajo la administración de Repsol.
Reportes preliminares indican que el evento ocurrió durante las maniobras de descarga de crudo tipo Galeota desde la embarcación Seaways Bonita. Aunque las autoridades aún no emiten una cifra oficial sobre la cantidad de petróleo vertido al mar, documentación interna del sector advierte que se trataría de un volumen de consideración.
Fiscalización técnica y eventuales sanciones
Inspectores de Osinergmin se desplazaron a la zona marítima afectada para supervisar la contingencia, verificar el cumplimiento de los protocolos de seguridad técnica y evaluar la contención del producto. El organismo fiscalizador precisó que, de comprobarse la inobservancia de la normativa vigente o fallas operativas en la monoboya, se iniciarán los procedimientos administrativos sancionadores correspondientes contra la empresa. Hasta el momento, las autoridades evalúan si el incidente impactará el abastecimiento de combustible en el mercado local.
Este evento se suma a una serie de antecedentes críticos registrados en las terminales de la refinería:
- Febrero de 2013: Un vertimiento en el Terminal Multiboyas N.° 2 derramó inicialmente 7 barriles, cifra que la fiscalización elevó a 195 barriles, afectando dos kilómetros de mar y la playa Cavero en Ventanilla.
- Enero de 2022 (Desastre Ambiental): Durante la descarga del buque Mare Doricum, se produjo el mayor desastre ecológico registrado en el litoral peruano, impactando las costas de Ventanilla, Santa Rosa, Ancón, Aucallama y Chancay. Nueve días después se reportó un segundo vertimiento en la misma instalación.
- Diciembre de 2024: Una falla en la válvula de desacople rápido del buque Lord Byron provocó el vertimiento de 2.3 barriles de crudo, alcanzando un área de 6,066 metros cuadrados de superficie marina.
