Artículo de opinión
El ministro de Justicia, Ernesto Álvarez, dio una extensa entrevista a este diario. En ella abordó la mayoría de los temas que competen a su cartera. Explicó la necesidad de una reforma urgente del INPE y la construcción de por lo menos una megacárcel. Habló del REINFO o de una nueva ley. Analizó las políticas carcelarias de Bukele y mencionó la importancia de que se aprueben las facultades para combatir el Fenómeno del Niño.
Hasta ahí… todos de acuerdo. Pero la cosa cambió cuando la entrevista se enfocó en el sistema judicial. Veamos por qué:
En primer lugar, mencionó que se ha creado una mesa de trabajo con el Ministerio Público, ante los conflictos que tienen los fiscales con el Poder Judicial y con la PNP, para marcar la cancha de quién investiga qué.
¿Una mesa de trabajo? ¿Con los que son parte del problema y nunca han querido ser parte de una solución?
En segundo lugar, describió un conflicto entre el Poder Judicial, que quiere fortalecer el subsistema de flagrancia, y el Ministerio Público, que necesita desarrollar el subsistema de banda criminal, extorsión y sicariato.
Con todo respeto: RIDÍCULO. Lo que deben entender el MP y el PJ es que de nada sirve un subsistema u otro si no hay UN SOLO SISTEMA JUDICIAL que funcione.
Y, en tercer lugar, lo más importante, el Sistema Judicial.
El ministro dijo lo siguiente:
“Es notorio que el Ministerio Público, en un momento determinado, fue penetrado por los intereses políticos y, lamentablemente, la justicia se politizó y, claro, la política se judicializó.
Llegó un momento en que los políticos, en lugar de combatir con argumentos las posturas de los adversarios, simplemente propiciaban investigaciones, propiciaban denuncias para dañar el prestigio de las personas; eso tenemos que cortarlo, tenemos que poner punto final.”
Y caemos en el problema del HAY QUE. Porque define que:
“Hay que cortar con este tema y dar la señal muy clara de que el fiscal y el juez tienen que hacer su labor de una manera absolutamente alejada de cualquier tipo de interés económico, político, incluso social.”
Amigos:
Si el ministro de Justicia reconoce que el sistema judicial está tomado y todos sabemos que está tomado por la mafia caviar, que hay que terminar con los provisionales y eliminar el tumor maligno que controla la justicia… No necesitamos ni mesas de trabajo ni anunciar que HAY QUE cortar con este tema…
Si este gobierno y este ministro quieren llevar adelante una gestión positiva para el Perú, deben implementar hoy mismo una reforma profunda al sistema judicial.
Porque la izquierda caviar lo único que quiere son mesas de “diálogo”, de análisis y de evaluación, para que corra el tiempo y la reforma no se haga nunca.
Desde aquí aplaudo que, por fin, un ministro reconozca el problema y hable de él… algo de lo que venimos hablando los peruanos hace bastante tiempo.
Pero debo decir con todas sus letras que: Por favor, no hablemos más del HAY QUE… Y actúen.
Porque, de no hacerlo, el gobierno y el ministro terminarán siendo esclavos de la mafia que controla la justicia y todo seguirá igual o peor.
