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Los cambios de temperatura también pueden influir en la alimentación de los adultos mayores. En los días de frío puede disminuir la sensación de sed e incluso variar el apetito, por lo que es importante mantener comidas variadas a lo largo del día.
La licenciada Norma Huaraka, nutricionista de la Diris Lima Norte, explicó que existen alimentos cotidianos que pueden incorporarse al desayuno, almuerzo o cena y que aportan nutrientes necesarios en esta etapa de la vida.
“La avena es una buena alternativa para comenzar el día y podemos acompañarla con fruta. También podemos incluir huevo, quinua, menestras, pescado, verduras, papa o camote, buscando siempre variar las preparaciones”, señaló.
Para el desayuno, por ejemplo, se puede preparar avena con fruta acompañada de un huevo. En el almuerzo, algunas opciones pueden ser lentejas con arroz y verduras, pescado con papa o camote, mientras que la quinua también puede utilizarse en diferentes preparaciones, que además deben acompañarse con verduras cocidas o frescas.
De igual manera, en los días de menor temperatura, las comidas calientes suelen ser más agradables para el adulto mayor. Una sopa puede incluir quinua, zapallo, papa, verduras y huevo o pollo, evitando que sea únicamente caldo y procurando que contenga alimentos con buen aporte de energía y proteínas.
“Podemos preparar comidas calientes y sencillas con alimentos que tenemos habitualmente en casa. Lo importante es que sean variadas y que podamos adaptarlas a la forma en que cada adulto mayor puede consumirlas”, agregó.
Las frutas de estación también pueden formar parte de los refrigerios o acompañar el desayuno. Asimismo, si existe dificultad para masticar, algunos alimentos pueden ofrecerse picados, sancochados o en preparaciones de consistencia más suave, según las necesidades de cada persona.
