Foto: Cuenta de X de Jean Ferrari
La FPF avanza con el proyecto para convertir el estadio de la UNA de Puno en una sede de la Selección peruana. Brasil, Argentina y otros rivales tendrían que afrontar el desafío de jugar a 3.822 metros de altura.
La Selección Peruana podría tener una nueva casa para las próximas Eliminatorias. La Federación Peruana de Fútbol (FPF) avanza con el proyecto para llevar algunos partidos de la ‘Bicolor’ a Puno, una plaza ubicada a 3.822 metros sobre el nivel del mar que podría convertirse en una de las principales armas deportivas del equipo nacional.
El escenario elegido es el Estadio Monumental de la Universidad Nacional del Altiplano (UNA), recinto con capacidad aproximada para 35 mil espectadores. El técnico Mano Menezes y el director general de fútbol de la FPF, Jean Ferrari, ya inspeccionaron sus instalaciones y la evaluación fue positiva.
Uno de los principales cambios previstos es la instalación de alumbrado, requisito fundamental para que el recinto pueda albergar partidos de la Selección en condiciones adecuadas.
Pero el proyecto no termina en el estadio.
La nueva “Videnita” de Puno
La FPF también busca construir un centro de entrenamiento, conocido como “Videnita”, en el distrito de Paucarcolla, ubicado aproximadamente a 15 kilómetros del centro de Puno.
Para concretar el proyecto se busca establecer un convenio entre la Federación Peruana de Fútbol, la Municipalidad Provincial de Puno y la Universidad Nacional del Altiplano. Incluso se evalúa que el Gobierno Central pueda participar en el financiamiento de la obra.
La intención es que esta infraestructura pueda estar disponible para el inicio de las próximas Eliminatorias, cuyo comienzo está previsto para septiembre de 2027.
Brasil y Argentina tendrían que subir al Altiplano
La estrategia de la FPF contempla utilizar la altura como una herramienta deportiva. Brasil, Argentina, Uruguay y Colombia aparecen entre los principales rivales que podrían ser enviados a Puno, mientras que Chile también podría estar dentro de esa lista.
El razonamiento es directo: jugar a casi 4.000 metros sobre el nivel del mar representa un desafío completamente diferente para selecciones acostumbradas a competir a menor altitud.
Sin embargo, la FPF sabe que la altura por sí sola no garantiza una ventaja. La preparación y la aclimatación de los propios futbolistas peruanos serán determinantes.
Mano Menezes quiere aprovechar la altura
El proyecto forma parte de la planificación de Mano Menezes para el camino hacia el Mundial 2030. El técnico brasileño ha evaluado la posibilidad de ampliar su universo de convocados y considerar también a futbolistas que actúan regularmente en ciudades de altura.
De esta manera, jugadores de clubes como Cienciano y Melgar, entre otros equipos acostumbrados a estas condiciones, podrían ganar protagonismo en la nueva etapa de la ‘Bicolor’.
Puno, entonces, podría convertirse en mucho más que una sede alternativa. La apuesta de la Federación es que el Altiplano sea una segunda casa para Perú y que la altura vuelva a jugar a favor de la Selección.
