Procedimiento incluye control de personal, trazabilidad vehicular y la emisión de un certificado que acreditará la eliminación irreversible del material.
Por primera vez en la historia electoral del país, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) inició la destrucción pública e irreversible de la totalidad de las cédulas de sufragio utilizadas durante las Elecciones Generales 2026 y la Segunda Elección Presidencial 2026.
El procedimiento, encabezado por el jefe interino del organismo, Bernardo Pachas Serrano, se realiza en la sede de la empresa ELM Global Company S.A.C., ubicada en el distrito de Ventanilla (Callao), con la fiscalización del Ministerio Público, del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y de los personeros de las organizaciones políticas participantes.
La operación logística involucró el traslado previo de aproximadamente 431 toneladas (431.000 kilogramos) de material electoral desde los almacenes de la ONPE en Lurín hacia el centro de acopio y trituración. El método aplicado consiste en el desmenuzamiento mecánico de los documentos hasta dejarlos en fragmentos irrecuperables que impiden cualquier tipo de reconstrucción o reutilización.
La empresa contratista, bajo la supervisión de especialistas de la Gerencia de Gestión Electoral (GGE), dispone de un plazo máximo de seis días calendario para culminar con el procesamiento y emitir el Certificado de Destrucción correspondiente, asegurando que los residuos finales sean gestionados bajo la normativa ambiental vigente.
Esta acción histórica da cumplimiento estricto al artículo 300 de la Ley N.° 32299 (que modifica la Ley Orgánica de Elecciones N.° 26859), el cual exige que, culminada la proclamación oficial de resultados por parte del JNE, el organismo electoral deba proceder con la eliminación definitiva de las cédulas de votación en un acto público documentado para garantizar la seguridad jurídica y la transparencia institucional.
