Durante su visita a Quibdó (Chocó), el presidente Abelardo de la Espriella anunció el inicio de la segunda etapa de atención a las zonas impactadas por el terremoto de magnitud 7,4. Como medida inmediata de mitigación, se confirmó la entrega de un subsidio económico temporal de COP 875 452 para las familias damnificadas, el cual se otorgará inicialmente durante tres meses.
Asimismo, el Ministerio de Vivienda dispuso la llegada de 480 toneladas de materiales para la entrega de kits de reparación y reemplazo de inmuebles según la gravedad de los daños estructurales.
Creación y estructura del «Fondo Milagro»
La reconstrucción estará centralizada en el «Fondo Milagro», un fideicomiso que dispondrá de 30 billones de pesos para obras de infraestructura, vivienda, salud y educación. La dirección del fondo fue asignada a Jaime Uribe, con el encargo de agilizar la ejecución y garantizar la trazabilidad de los recursos en articulación con el Fondo Nacional del Ahorro, aseguradoras, la banca y el sector constructor.
A esta iniciativa se suma el compromiso del empresariado privado, que acordó reducir a un 8 % efectivo anual la tasa para créditos de vivienda destinados a los afectados, así como la donación por parte del Grupo Argos de 1000 viviendas rurales de rápida construcción, de las cuales 500 se destinarán al departamento del Chocó.
El último balance oficial presentado por el Ejecutivo elevó el impacto del sismo a 329 fallecidos, 4592 heridos y 234 personas desaparecidas. En cuanto al padrón de infraestructura y población damnificada, las autoridades contabilizan más de 324 000 personas afectadas, 3519 viviendas destruidas, cerca de 178 000 viviendas con daños, 591 edificios colapsados y más de 5800 estructuras averiadas. Para atender la problemática estructural de la región, se convocó a una cumbre empresarial con el objetivo de diseñar un plan integral de desarrollo e inversión para el Chocó.
