Fuente: Ifema Madrid
Los veterinarios coinciden en que este gesto no es un pedido de comida, sino una forma de buscar contacto físico, seguridad y atención.
Cuando un perro apoya su pata sobre su dueño, está utilizando su lenguaje corporal para expresar confianza y afecto. Los especialistas señalan que este gesto es una manera de reforzar el vínculo, similar a un “abrazo” en humanos, y refleja la necesidad de cercanía emocional.
Lejos de ser una señal de dominancia o de pedir alimento, la acción responde a la búsqueda de seguridad y tranquilidad. Muchos perros lo hacen en momentos de ansiedad o cuando desean sentirse acompañados, mostrando que confían en la persona con la que conviven.
Los veterinarios recomiendan interpretar este gesto como una invitación al contacto: acariciar al perro, hablarle suavemente o prestarle atención fortalece la relación. Al mismo tiempo, es importante observar el contexto para diferenciar si se trata de una muestra de cariño o de una forma de pedir compañía en situaciones de estrés.
Entender el lenguaje corporal de los perros ayuda a mejorar la convivencia y a responder adecuadamente a sus necesidades emocionales. Poner la pata encima es, en esencia, una muestra de afecto y confianza hacia su dueño.
