El Gobierno de Chile descartó de manera categórica acudir a un plebiscito en caso de que el Congreso rechace la reforma constitucional en materia de seguridad. Las precisiones del Ejecutivo responden a las especulaciones surgidas tras el complejo escenario legislativo que afronta el proyecto en el Senado.
El ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot, y el biministro del Interior y Vocería de Gobierno, Claudio Alvarado, aclararon que la figura del referéndum no aplica para esta etapa del proceso. García Ruminot puntualizó que el ordenamiento jurídico contempla el plebiscito únicamente ante discrepancias insalvables entre el Ejecutivo y el Legislativo tras la tramitación completa y la insistencia de dos tercios de ambas cámaras, mas no ante un eventual rechazo a la idea de legislar. Por su parte, Alvarado enfatizó que la convocatoria a las urnas nunca fue promovida por La Moneda.
La postura del Gobierno coincide con críticas surgidas desde el oficialismo sobre la gestión prelegislativa. El senador Andrés Longton (RN) cuestionó que la propuesta se anunciara sin contar con un texto definitivo ni haber sido socializada formalmente con las bancadas parlamentarias, señalando la necesidad de dar prioridad al contenido técnico por sobre los anuncios comunicacionales.
En respuesta a las observaciones, el ministro García Ruminot defendió la labor del Ejecutivo y reconoció la disposición de profundizar el diálogo con los parlamentarios. A su vez, el biministro Alvarado subrayó que la agenda de seguridad del Gobierno abarca cerca de 30 proyectos —de los cuales más de 20 ya están en discusión en el Congreso—, reafirmando que el texto de la reforma constitucional ya fue ingresado y que corresponde dar inicio al debate parlamentario.
